Impulsando empleo e inclusión social.
El Fondo Social Europeo (FSE) ha sido uno de los principales instrumentos de la Unión Europea para promover el empleo, la inclusión social y la igualdad de oportunidades.
Cáritas participa en distintos programas europeos orientados a mejorar la empleabilidad de las personas en situación de vulnerabilidad, desarrollando itinerarios de inserción sociolaboral, acciones formativas y proyectos de economía social.
A continuación se presentan algunos de los principales programas desarrollados en este marco a lo largo de los últimos años.
El Programa Operativo de Inclusión Social y Economía Social (POISES) ha contribuido a los objetivos de la Estrategia Europa 2020, promoviendo un crecimiento inclusivo mediante la lucha contra la pobreza, la exclusión social y la discriminación, así como el impulso de la economía social.
Cáritas Española ejecutó este programa entre 2016 y septiembre de 2023, como continuidad del Programa Operativo de Lucha contra la Discriminación (2007-2013). Se desarrolló a través de 60 Cáritas Diocesanas mediante tres líneas de actuación:
Esta operación acompañó a personas en situación o riesgo de exclusión social mediante itinerarios personalizados orientados a mejorar su empleabilidad y facilitar su acceso al empleo. A través de acciones de orientación laboral, desarrollo de competencias e intermediación con empresas, se apoyó a las personas en su proceso de búsqueda de trabajo.
Además, el programa impulsó iniciativas de emprendimiento, trabajo en red y acciones de sensibilización para promover la igualdad de oportunidades y combatir la discriminación en el acceso al mercado laboral.
Esta operación tuvo como objetivo mejorar la cualificación de las personas participantes como parte de su itinerario sociolaboral, facilitando la adquisición de conocimientos, habilidades y competencias que aumentaran sus oportunidades de acceso al empleo.
La formación se desarrolló a través de diferentes modalidades adaptadas a las necesidades de las personas y a las oportunidades del mercado laboral, incluyendo talleres prelaborales, cursos ocupacionales y formación práctica en empresas mediante prácticas no laborales o aprendizaje en el puesto de trabajo. Además, se ofreció formación certificada y homologada por el Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales, que permitió obtener certificados de profesionalidad y mejorar las posibilidades de inserción laboral.
Esta operación promovió la creación y consolidación de empleo a través de entidades de economía social y solidaria, especialmente empresas de inserción. Cáritas impulsó iniciativas como cooperativas, centros especiales de empleo y empresas de inserción para generar oportunidades laborales dirigidas a personas en situación de exclusión.
Estos puestos de trabajo funcionan como un proceso de aprendizaje en un entorno laboral real, donde las personas desarrollan sus competencias profesionales mediante el trabajo, acompañado de formación y apoyo técnico. El objetivo es facilitar su transición hacia el mercado laboral ordinario y consolidar oportunidades de empleo inclusivo.
El Programa Operativo de Lucha contra la Discriminación gestionado por Cáritas con apoyo del Fondo Social Europeo, promovió la inclusión sociolaboral de personas en situación de vulnerabilidad.
A través de itinerarios de inserción, formación, intermediación laboral y empresas de inserción, participaron más de 139.000 personas en todo el Estado.
El programa logró más de 21.800 contratos laborales y consolidó metodologías de acompañamiento adaptadas a perfiles con mayores dificultades de acceso al empleo.
Su desarrollo permitió reforzar redes territoriales, promover la igualdad de oportunidades y avanzar hacia una economía más inclusiva y cohesionada.
El Programa Operativo de Lucha contra la Discriminación marcó un punto de inflexión en las políticas de inclusión sociolaboral en España. Entre 2000 y 2006, permitió consolidar un modelo de intervención basado en el acompañamiento personalizado, la formación y el acceso al empleo de las personas con mayores dificultades.
Principales resultados
Este programa supuso un hito en la consolidación de un modelo de inserción sociolaboral basado en el acompañamiento personalizado.
Un programa centrado en las personas
El Programa Operativo de Lucha contra la Discriminación estuvo destinado a promover la igualdad de oportunidades en el acceso al empleo y favorecer la inclusión social y laboral de las personas con mayores dificultades de inserción.
Entre los colectivos prioritarios se encontraban las mujeres, las personas con discapacidad, la población inmigrante, la población gitana, las personas reclusas y exreclusas, los jóvenes en situación de vulnerabilidad y otras personas en riesgo o situación de exclusión social.
El programa estuvo cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Social Europeo y, en las regiones Objetivo 1, también contó con financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional.
La participación de Cáritas
Cáritas Española participó como una de las principales entidades ejecutoras, desarrollando itinerarios personalizados de inserción que combinaban acogida, orientación laboral, formación, acompañamiento, intermediación con empresas y apoyo durante el proceso de incorporación al mercado de trabajo.
La metodología se centraba en la persona y en su proceso individual, adaptando cada itinerario a sus necesidades, capacidades y situación social.
Las actuaciones incluyeron formación profesional y ocupacional en sectores como la hostelería, el reciclaje, la agricultura, la construcción, el metal, el textil y los servicios de proximidad.
También se impulsaron empresas de inserción, observatorios sociales, estudios sobre exclusión y mercado de trabajo y acciones de formación dirigidas a profesionales y voluntariado.

Una red estable de recursos
En las regiones Objetivo 1, la financiación del FEDER permitió construir, adecuar y equipar centros de empleo y formación en más de veinte provincias.
En las regiones Objetivo 3, las actuaciones se desarrollaron en Aragón, Baleares, Cataluña, Madrid, Navarra, País Vasco y La Rioja, adaptándose a las necesidades de cada territorio.
El programa contribuyó así a consolidar una red estable de recursos de empleo, formación e inclusión social que, en muchos casos, continuó activa una vez finalizado el periodo de financiación.
El programa supuso un hito en la consolidación de un modelo de inserción sociolaboral basado en el acompañamiento personalizado, la formación y la intermediación laboral.
Su impacto fue más allá de las cifras de participación e inserción: permitió reforzar estructuras permanentes, generar conocimiento sobre la exclusión social y consolidar una metodología de intervención que continúa siendo la base del trabajo de Cáritas y de entidades como la Fundació Formació i Treball.