Cooperación internacional02 Julio 2019

El hambre amenaza a millones de personas en Sudán del Sur

Hemos hablado con el director de la Cáritas nacional, Gabriel Yai Avop.

Casi seis años de con­flicto armado están llevando al país más joven de África al abismo. Desde que en 2013 comenzase un enfrentamiento entre el partido gobernante y el de la oposición para hacer­se con el control de Sudán de Sur, la crisis política se fue con­virtiendo rápidamente en una crisis humanitaria espoleada por la violencia, cada vez más generalizada y con más grupos armados, la inestabilidad eco­nómica y la inseguridad ali­mentaria.

Guerra y escasez agraria, la tormenta perfecta

De hecho, a pesar de que los actores en conflicto hayan firmado el alto al fuego varias veces a lo largo de estos años –el último en junio de 2018–, los combates han aumentado durante estos meses en el nor­te y el sudeste del país.

La FAO ha advertido de que el conflic­to y el desplazamiento de po­blación que este acarrea, sigue afectando a la producción de alimentos, mermando la cabaña ganadera y limitando la pro­ducción agrícola, que también está sufriendo los periodos pro­longados de sequía, las inunda­ciones, las enfermedades de los cultivos y las plagas.

Tres agen­cias de la ONU (el Programa Mundial de Alimentos, la FAO y Unicef) alertan de que siete millones de personas en Sudán del Sur podrían sufrir inseguridad alimentaria aguda en el punto álgido de la tempo­rada de carestía (entre mayo y junio). De hecho. el porcentaje de personas con inseguridad alimentaria proyectada en este periodo (con un 61% a finales de julio) es la más alta jamás registrada.

De esta dramática realidad que vive (una vez más) Sudán del Sur, hemos hablado con el director de su Cáritas nacional, Gabriel Yai Avop. “La situación política en el país es tensa e impredecible. El partido de la oposi­ción ha pedido posponer al me­nos seis meses la formación del Gobierno de unidad nacional acordado en 2018, mientras que el presidente Salva Kiir aboga por aplazarlo un año debido, según dice, a la dificultad de desarmar e inte­grar a los rebeldes en las Fuer­zas Armadas. Al mismo tiempo los rumores que han surgido acerca de los planes para derro­car al régimen actual mediante manifestaciones pacíficas, han llevado al Gobierno a desple­gar al Ejército en las calles de la capital, Juba”, explica Gabriel Yai Avop.

Esta espiral de violencia, la vulneración de los derechos humanos y la hambruna han provocado la mayor crisis de refugiados desde el genocidio de Ruanda de 1994. Según la Oficina de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA), el número de refugiados que se han visto obligados a aban­donar Sudán del Sur es de 2,2 millones, mientras que los des­plazados internos son ya 2 mi­llones de personas. La mayor parte los refugiados han huido a países vecinos como Kenia, Uganda, Etiopía y República del Sudán.

Además, Sudán del Sur, acoge en su territorio a un gran número de refugiados procedentes de la República Democrática del Congo y del vecino sudanés del norte.

Llamamiento de ayuda urgente

Para intentar hacer frente a esta enorme crisis humanitaria y paliar las consecuencias de la misma entre las comunidades más vulnerables, Cáritas Sudán del Sur ha lanzado a la Confe­deración Internacional un PCA (llamamiento para crisis pro­longada) para el periodo 2019- 2021, que en este primer año tiene un presupuesto total de 2.179.892 euros. Cáritas Espa­ñola ha aportado 100.000 euros de su Campaña del Cuerno de África. 

Según nos contó Gabriel Yai Avop, este programa tiene como objetivo mejo­rar las condiciones de vida de las comunidades de acogida a desplazados y retornados a tra­vés de la seguridad alimentaria, la recuperación de medios de vida y la construcción de pro­cesos de paz y reconciliación. Cubrirá las siguientes áreas de intervención: asistencia alimen­taria de emergencia, materiales de refugio y bienes de primera necesidad, semillas y herramientas agrícolas y actividades de construcción de la paz.

Cuando la guerra estalló en 2013, Cáritas Sudán del Sur, en colaboración con nuestra red internacional, puso en marcha el primero de varios llamamien­tos de emergencia que se han repetido todos los años siguien­tes sin excepción. Y durante este tiempo Cáritas Española ha apoyado todos esos programas de ayuda humanitaria a la casti­gada población sudanesa