Finanzas Éticas

Tu dinero al servicio del bien común

“El buen o mal uso del dinero tiene consecuencias inmediatas en la vida de la gente; el uso del dinero condiciona en gran medida el bienestar o el sufrimiento de muchas personas.”
— Diócesis de Orihuela-Alicante, 2013-2014

¿Por qué hablar de finanzas éticas?

El sistema financiero nació para facilitar los intercambios y apoyar el desarrollo de los pueblos. Sin embargo, cuando se pone al servicio de la especulación y la acumulación de riqueza, aumenta las desigualdades y deja a muchas personas atrás.

El papa Francisco lo recuerda con claridad: los mercados financieros deben estar al servicio del bien común, no gobernar la vida de los pueblos ni enriquecerse a costa del sufrimiento de muchos.

¿Tu relación con el dinero es ética?

Todas las personas formamos parte de la cadena financiera: bancos, ahorradores, inversores, consumidoras… Cada decisión cuenta.  ¿Sabes en qué se invierte tu dinero?, ¿Te preguntas qué impacto social y ambiental tienen tus ahorros o tus inversiones?, ¿Te importa cómo se ha obtenido el dinero y qué consecuencias tiene su uso?

Las finanzas éticas nos invitan a mirar más allá del beneficio económico y preguntarnos por la justicia, los derechos humanos y el cuidado de la casa común.

Te invitamos a dar un paso más:

Poner el uso de tu dinero al servicio del bien común, la justicia social y el cuidado del medio ambiente. Eso significa:

Transparencia: saber qué se hace con tu dinero.

Coherencia: exigir que se financien actividades que respetan la dignidad de las personas y los derechos humanos.

Compromiso: apoyar iniciativas que construyen una economía solidaria y humanizadora.

Tu dinero puede luchar por la justicia.

Opciones de finanzas éticas a tu alcance

Opciones de finanzas éticas a tu alcance

 

1. Inversiones Socialmente Responsables (ISR)

Son fondos de inversión que, además de criterios financieros (seguridad, rentabilidad…), aplican criterios medioambientales, sociales y de buen gobierno (ASG).

Suelen:

  • Excluir actividades como la industria armamentística o empresas que vulneran derechos humanos.

  • Priorizar empresas con impacto social positivo y respeto al medio ambiente.

  • Contar con un ideario ético, un catálogo de empresas invertibles, equipos de análisis ético y un comité ético externo que vela por la coherencia.

Más información en la web de la Asociación Spainsif:
www.spainsif.es

 

2. Banca ética

Son bancos regulados como cualquier otra entidad, pero con un objetivo claro:
financiar proyectos con impacto social y ambiental positivo.

En la banca ética:

  • La trazabilidad del dinero es central: puedes saber qué se hace con tus ahorros.

  • Se priorizan proyectos de economía solidaria, inclusión social, cooperación, sostenibilidad…

En España destacan:

 

3. Otras iniciativas financieras éticas

Existen también cooperativas de crédito ético y otras formas comunitarias de hacer economía:

  • Cooperativas éticas de crédito, como Coop57 (www.coop57.coop), que financian proyectos compatibles con la economía solidaria.

  • Oikocredit (www.oikocredit.es), de la que Cáritas forma parte, que apoya proyectos en América, África y Asia.

  • Experiencias comunitarias: trueque, bancos de tiempo, mercados sociales, monedas sociales…

Todas estas iniciativas tienen algo en común: ponen a las personas en el centro.

 

Queremos caminar contigo

Si tienes dudas, sugerencias o quieres dar pasos concretos hacia unas finanzas más éticas, ponte en contacto con nosotras:

finanzas.eticas@caritas.es