Un tercio de los equipos de Cáritas desarrolla su labor en el medio rural, especialmente en pueblos de entre 1.000 y 5.000 habitantes
Su trabajo se centra en el acompañamiento de las distintas realidades de una población cada vez más envejecida y escasa
Un tercio de los equipos de Cáritas —alrededor de 1.500— desarrolla su labor en el medio rural, principalmente en pueblos medianos y grandes. Esta presencia resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que el medio rural en España representa el 90% del territorio y concentra la práctica totalidad de nuestros recursos naturales.
La acción de Cáritas en estos entornos se centra en el acompañamiento de las distintas realidades de una población cada vez más envejecida y escasa, una situación agravada por la falta de servicios básicos y de oportunidades en amplias zonas del territorio. Así lo refleja una encuesta realizada en 2025, que permite trazar una radiografía actualizada del trabajo de la confederación en el medio rural.
Según los datos recogidos, el 41,5% de los equipos de Cáritas rurales está presente en municipios de entre 1.000 y 5.000 habitantes. La mayoría impulsa principalmente acciones de acogida y acompañamiento, sensibilización y formación, así como iniciativas de animación comunitaria orientadas a fortalecer el tejido social.
“El mundo rural es diverso, dinámico y con identidades propias. Destaca por su resiliencia, su solidaridad y por unas redes comunitarias y de proximidad muy vivas, que ofrecen muchas oportunidades todavía por descubrir”, señala Juan José López Jiménez, miembro del Área e Desarrollo Institucional de Cáritas Española.
Acciones para fortalecer el territorio rural
Desde esta realidad, Cáritas impulsa una estrategia orientada a construir comunidades fraternas e inclusivas y al desarrollo integral de cada territorio contando especialmente con el papel que desarrollan las mujeres rurales. Entre las principales líneas de acción destacan la de involucrar a todas las personas (mayores, nuevos pobladores, mujeres) en proyectos comunes dirigidos a las potencialidades del territorio; la creación de convivencia y diálogo, y el fomento de redes de cooperación con otras entidades, empresas y administraciones públicas como base para el desarrollo comunitario a través de la formación en liderazgo comunitario y la participación.
“Cáritas continúa acompañando de forma comunitaria los procesos de mayor vulnerabilidad en el medio rural, especialmente los relacionados con la soledad, el envejecimiento, el empleo, la familia y la situación de las personas migrantes -nuestros nuevos vecinos-, reforzando así su apuesta por un mundo rural con futuro y con dignidad para todas las personas”, apuntó López Jiménez.

