Noticia04 Octubre 2019

Cáritas Española participa en Roma junto a la REPAM en las sesiones del Sínodo para la Amazonía

87.000 personas de toda la Panamazonía han participado en la fase preparatoria liderada por la Red Eclesial Panamazónica.

Una nutrida representación de Cáritas Española acudirá a Roma en los próximos días para participar, junto a todos los delegados de la REPAM (Red Eclesial Panamazónica) en las sesiones del Sínodo Especial para la Amazonía que comienza el próximo domingo 6 de octubre y se prolongará hasta el 27 de este mismo mes.

Convocado bajo el lema “Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral”, esta asamblea ha sido promovida por el Papa Francisco para “identificar nuevos caminos de evangelización para esa porción del Pueblo de Dios”.

Se trata de una cita de importancia trascendental para toda la región, que ha sido objeto de un proceso de intensa preparación por parte de todas las Iglesias de la Panamazonía y que ha liderado la REPAM, donde Cáritas Española juega un papel activo, tanto a través de su participación en los ejes de Derechos Humanos, Pueblos Indígenas y Redes Internacionales, como en la coordinación de las acciones de incidencia internacional.

87.000 participantes en el proceso preparatorio

En los últimos meses, la Red Eclesial Panamazónica realizó una amplísima consulta al servicio de la Secretaría del Sínodo para apoyar la preparación del mismo, en la cual participaron de manera directa a cerca de 87.000 personas de toda la Panamazonía a través de cerca de 22.000 en asambleas y foros.

Como explica el secretario ejecutivo de la REPAM, Mauricio López Oropeza, el equipo de la Red asumió las orientaciones del Papa Francisco en la Evangelii Gaudium, donde señala que “cuando se asume un objetivo pastoral y un estilo misionero, que realmente llegue a todos sin excepciones ni exclusiones, el anuncio se concentra en lo esencial, que es lo más bello, lo más grande, lo más atractivo y al mismo tiempo lo más necesario” (EG 35).

“El Sínodo Amazónico –señala Mauricio López— es, y está llamado a ser, un instrumento para la conversión eclesial real, invitándonos a hacer una lectura de los signos de los tiempos que confirman cómo algo de esta conversión viene desde los márgenes, desde la territorialidad y los pueblos Amazónicos”.

«Un pequeño afluente de agua viva»

En su opinión, “estamos viviendo un verdadero kairós, un tiempo propicio, un momento especial en el que aun en medio de dificultades y signos de contradicción, es posible percibir la fuerza de Dios abriéndose paso y tejiendo nuevos caminos. Percibimos que el Sínodo Amazónico es un pequeño afluente de agua viva que quiere servir a este propósito mayor. La Amazonía es, y quiere ser, un rostro periférico que ayude al centro a concretar su proceso de transformación, su vuelta al origen”.

Los nueve países de la Panamazonía, con sus cerca de 33 millones de habitantes y sus aproximadamente 3 millones de indígenas de alrededor de 390 pueblos y nacionalidades, representan una gran diversidad cultural, política y social.

Esta es la realidad humana sobre cuyos desafíos crecientes, estrechamente relacionados con la protección de los derechos humanos, van a reflexionar los participantes en el Sínodo. “Nuestro deseo más profundo –afirma el secretario ejecutivo de la REPAM— es poder volver a los rostros concretos del pueblo de Dios después de la Asamblea y mirarlos-as a los ojos para decirles que sus voces, las semillas de sus vidas, esperanzas y fe, fueron sembradas en tierra buena de una Iglesia sinodal. Y con ello invitarlos e invitarnos a que, juntos, cuidemos del proceso para que esas semillas echen raíces profundas, crezcan en medio de ellos y sus realidades de manera respetuosa y armónica, y eventualmente podamos nutrirnos de esos frutos que son cumplimiento del sueño de Dios”.

Declaración del Grupo de Trabajo de Cáritas sobre la crisis de Venezuela

Justo en vísperas de la inauguración del Sínodo para la Amazonía, los miembros del Grupo de Trabajo de la Crisis de Venezuela celebrado del 30 de septiembre al 2 de octubre en la ciudad de Cúcuta (Colombia), aprobaba una Declaración Conjunta en la que alertan sobre la situación de grave emergencia que vive este país amazónico en los últimos años y cuyos desafíos entran de lleno en las temáticas que se va a abordar en la Asamblea sinodal de Roma.

En este Grupo, Cáritas Española coordina junto con Cáritas Internationalis, Cáritas Brasil y Cáritas Venezuela, un espacio de reflexión, diálogo y planificación de estrategias para la mejor coordinación frente a la crisis migratoria que afecta a gran parte de la región bolivariana principalmente.

Este es el texto íntegro aprobado en Cúcuta:

Declaración Conjunta del Grupo de Trabajo sobre la crisis de Venezuela

«Una iglesia sin fronteras, madre de todos»

El Grupo de Trabajo sobre la crisis de Venezuela, conformado por doce representaciones de Cáritas de América Latina, Cáritas de Estados Unidos y Cáritas de Europa, convocado por Cáritas Internationalis, se reunió en la ciudad de Cúcuta Colombia del 30 de septiembre al 2 de octubre del 2019 para animar una mayor articulación en la región, que permita generar una visión común para recibir, proteger, promover, acompañar e integrar a los venezolanos vulnerables dentro y fuera de Venezuela, que han sido afectados en sus derechos humanos, por la grave crisis que desde hace aproximadamente cinco años ha destituido sus capacidades de vivir dignamente y ha desplazado a 5 millones de personas hacia diferentes países.

Comprometidos con su mandato humanitario en aliviar el sufrimiento de estos hermanos, este Grupo de Trabajo expone que:

1. El agravamiento de la vulnerabilidad de la población de venezolanos, dentro y fuera del país, debe ser abordada como un drama humanitario y no solo como una crisis política. Un drama que se expresa en el sufrimiento de millones de personas que han partido por no encontrar medios de subsistir en su país natal. Este Grupo de Trabajo convoca al respeto de los principios humanitarios de imparcialidad, humanidad, neutralidad e independencia que deben inspirar las acciones de todos los llamados a auxiliar a estos hermanos.

2. La Trata de personas, la miseria, la prostitución, la esclavitud laboral y la discriminación son realidades que esperan del otro lado de la frontera a quienes huyen de Venezuela. Trabajamos y lo continuaremos haciendo para aumentar las políticas de protección que combatan estas prácticas que atentan contra la dignidad humana de los venezolanos vulnerables en la región.

3. Son inadmisibles las condiciones de hacinamiento, desprotección y orfandad en los pasos fronterizos, en los que las personas son expuestas a humillaciones, peligros y amenazas a la vida y a la integridad, especialmente de mujeres y niños que los transitan diariamente.

Compromisos:

4. Acordamos trazar líneas de acción para que los venezolanos vulnerables puedan reconstruir su identidad y tengan un acceso, sin cargos, a la documentación personal y a la validación de títulos educativos, que le permita superar la irregularidad con la que ingresan por no contar en Venezuela con suficientes canales que satisfagan estos requerimientos en los tiempos necesarios, ni con los medios para realizar los pagos de estos trámites, que aunque formalmente garantizados por el Estado, en muchas ocasiones son operados por extorsionadores que cobran sumas que los más pobres no pueden pagar .

5. Las Cáritas reunidas en este grupo de trabajo estiman necesario incorporar a los modelos de atención y ayuda, estrategias de medios de vida, integración laboral y educativa que les permita a los venezolanos vulnerables empoderarse en la satisfacción de sus necesidades y dibujar horizontes de dignidad y superación personal, familiar y comunitaria.

6. Este grupo se compromete a fortalecer la fraternidad y la convivencia entre venezolanos y los naturales de sus países de acogida, y rechaza todas las intenciones de promover prácticas de discriminación, persecución y exclusión, con los que algunos actores, actuando en la oscuridad, quieren separar a nuestros pueblos hermanos.

7. Asimismo, contribuiremos a mejorar las condiciones de vida de los venezolanos que quedan en el país, para que no se vean obligados a seguir desplazándose ni migrando en situaciones de vulnerabilidad. Es necesario generar condiciones para que los venezolanos alimenten su esperanza y tengan razones para afirmar que vale la pena quedarse en Venezuela.

Exigimos:

• A los Gobiernos, no recrudecer las barreras y armonizar las políticas migratorias, ver en cada venezolano que llega un ser humano con dignidad y con capacidad para aportar al desarrollo del país que lo recibe.

• A las Cáritas del continente, fortalecerse en el servicio que vienen realizando con tanto compromiso y hacer esfuerzos por articular acciones que incidan en el contexto regional.

• A los Organismos Internacionales, a buscar soluciones de fondo para que la vida de los venezolanos mejore y así podamos animar a toda nuestra población a quedarse en Venezuela para reconstruir la sociedad.

• A las Iglesias, a no desfallecer en el acompañamiento, protección e integración de los hermanos que hoy migran buscando mejoras en su dignidad.

• A los hombres y mujeres de buena voluntad, a mantener su actitud solidaria, expresada en los gestos de caridad que en todos los países expresan el testimonio de amor cristiano.

Que Dios nos conceda ser instrumentos de su paz, y que junto a San Francisco y la Santísima Virgen nos inspire a seguir adelante, hermanados en Cristo, para levantar otros en el camino.

Cúcuta, 4 de octubre 2019.

Cáritas Holanda (CORDAID), Cáritas Ecuador, Cáritas Perú, Pastoral Social Cáritas Colombia, Cáritas Suiza, Cáritas España, Cáritas Venezuela, Cáritas EEUU (CRS), Cáritas Internationalis, Cáritas Francia (Secours Catholique), Cáritas Alemania, Puentes de Solidaridad

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