Noticia15/01/2026

32.000 personas en Ibiza sufren algún tipo de exclusión social

La dimensión social del problema de la vivienda es “crítica”

El Informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en la isla de Ibiza, presentado hoy, revela que el 20,4% de la población ibicenca, unas 32.000 personas, se ven afectadas por procesos de exclusión social en diversos grados. Esta proporción es, en términos generales, algo más negativa que la del conjunto de las Baleares (19%) y también del Estado (19,3%). Además, el porcentaje de población en situación de integración precaria es en Ibiza del 43,3%, claramente más alto que el que se registra en todo el archipiélago (38,9%) y en el conjunto del país (35,7%), lo cual supone un claro elemento de riesgo para la sociedad ibicenca, según el estudio, que además considera “crítica” la dimensión social del problema de la vivienda.

Estos son algunos de los datos más relevantes que ha compartido el sociólogo y miembro de la Fundación FOESSA y del equipo de estudios de Cáritas Española, Thomas Ubrich, en la presentación del informe, elaborado por un equipo multidisciplinar de 140 investigadores pertenecientes a 51 universidades, centros de investigación, fundaciones y entidades del Tercer Sector, tras evaluar el resultado de una encuesta realizada en 2024 en 359 hogares de Ibiza, que permitieron obtener datos de un total de 869 personas. Es la primera vez que FOESSA elabora un estudio territorial específico sobre la exclusión y el desarrollo social en Ibiza, y ha sido posible gracias a la colaboración del Consell d’Eivissa.

Esta primera edición del Informe FOESSA para Ibiza revela un contexto singular, marcado por un fuerte peso de la integración precaria y un amplio alcance de la exclusión social, pero con una reducida presencia -al menos desde la perspectiva comparada- de la pobreza monetaria. Así, en Ibiza es significativamente mayor la proporción de personas que se encuentran en si­tuación de integración precaria que en integración plena, mientras que la exclu­sión social alcanza a una de cada cinco personas; sin embargo, la baja incidencia de la pobreza monetaria en este territorio significa que la mayor parte de perso­nas en situación de exclusión no enfrentan riesgo de pobreza.

La vivienda, uno de los grandes factores de exclusión

El encarecimiento de la vivienda, tanto en régimen de compra como de alquiler, ha provocado que el 33% de la población de Ibiza esté en situación de exclusión residencial.  El informe dedica a la problemática de la vivienda el capítulo más extenso de sus 240 páginas y constata dos circunstancias relevantes: por una parte, un “aumento exagerado de los precios de la vivienda”, puesto que, al destinarse gran parte del parque inmobiliario al alquiler vacacional, “se reduce drásticamente la oferta de vi­viendas permanentes para la población residente o trabajadora estacional”. Y, en segundo lugar, el elevado número de viviendas vacías o de uso esporádico que existe en la isla, un fenómeno “notable en Eivissa capital”, donde aproximadamente una de cada diez viviendas (el 10,2%) están vacías, pero “exacerbado en los otros municipios” de la isla: Sant Joan (35,5%), Santa Eulària (26,7%), Sant Josep (21,4%) y Sant Antoni (18,6%). En estas circunstancias, “el acceso a la vi­vienda se vuelve un sueño inalcanzable” para muchos.

A todo esto hay que añadir que, en la isla de Ibiza, unos 10.000 hogares y alrededor de 16.000 personas -el 9,7% de los hogares y el 16,9% de la población- se encuentran en una situación residencial de vivienda insegura. La inseguridad en la vivienda, una de las cuatro categorías conceptuales de la tipología europea sobre sinhogarismo y exclusión residencial, alu­de a aquellas situaciones en las que se experimenta una inestabilidad vital impor­tante debida bien a la incertidumbre sobre si se podrá seguir residiendo en dicha vivienda en el corto o medio plazo, o bien a la vulnerabilidad personal resultante de vivir en una vivienda donde se reciben malos tratos. Y hay también unas 19.000 personas (12,4% de la población) y algo más de 6.000 hogares (11,1%) en viviendas inadecuadas, que son aquellas con problemas estructurales, que no disponen de suministros o equipamientos básicos para permitir la higiene y la salubridad, o no cuentan con una superficie mínima que permita unas condiciones de confortabilidad y privacidad.

El informe subraya, a modo de conclusión, que el panorama residencial ibicenco y la falta de respuesta institucional empujan a muchas personas a pensar en alternativas habitacionales inadecuadas que supo­nen un sobreesfuerzo, o bien implican dejar atrás la isla y partir hacia la península, hacia zonas menos tensionadas y, por tanto, con precios más asequibles, no solo de la vivienda (acceso y mantenimiento), sino también del coste de vida medio. Acceder a la vivienda y poder mantenerla se ha convertido, para muchas perso­nas, en un imposible, que hace que estas tengan que recurrir a su red familiar o a personas conocidas para poder encontrar vivienda o alternativas, a menudo aceptando condiciones inadecuadas o inseguras.

En exclusión social, pero sin riesgo de pobreza

El estudio de FOESSA destaca también que la mayor parte (58,3%) de quienes están en situación de exclusión social en Ibiza son personas que no se encuentran en riesgo de pobreza económica. De hecho, la tasa de riesgo de pobreza es “comparativamente reducida entre el conjunto
de la población (10,1%)”. Los datos de la encuesta han permitido comprobar que Ibiza destaca por contar con un menor porcentaje de población afectada por ambas cuestiones, y una mayor proporción de personas que enfrentan exclusión social pero no pobreza. A diferencia de lo que ocurre en Baleares y en España, en la isla de Ibiza el porcentaje de población en exclusión sin pobreza supera al de las personas que deben hacer frente a ambos fenómenos de manera combinada.

La nacionalidad y el origen influyen más en la exclusión social

La exclusión social tiene un alcance importante entre la población extranjera: se encuentran en exclusión social alrededor de un tercio de todas las personas de nacionalidad (33,4%) u origen extranjero (32,3%), junto a las que pertenecen a un hogar encabezado por estas (36% aproximada­mente). También presentan una incidencia de la exclusión social superior al 30% el conjunto de personas que conforman hogares unipersonales.

La nacionalidad y el origen constituyen variables con un claro impacto diferencial sobre los procesos de exclusión social en la isla y articulan un claro eje de desigualdad: las tasas de exclusión entre las personas de nacionalidad y origen extranjero duplican las de las personas de nacionalidad u origen español. En todo caso, conviene señalar que esta diferencia en la isla de Ibiza es inferior tanto a la que se observa para el conjunto balear como para España, donde las personas de nacionalidad extranjera enfrentan tasas de exclusión casi tres veces superiores a las de nacionalidad española.

Un mercado laboral caracterizado por la estacionalidad y la inestabilidad

El mercado de trabajo balear, y el ibicenco aún en mayor medida, están caracterizados por la temporalidad. Esa característica afecta a las condiciones laborales de las personas ocupadas y, de forma más indirecta, a las condiciones de vida de las personas ocupadas.

La recuperación del empleo de los últimos años no ha ido acompañada de un creci­miento de los salarios en términos reales. El incremento salarial en las Islas Baleares entre 2018 y 2023 (3,3%) resulta más elevado que el que se produce en el conjunto de España (0,7%), pero en cualquier caso insuficiente para hacer frente al proceso inflacionario.

Las situa­ciones de exclusión social en la dimensión del empleo afectan al 21,5% de los hogares y al 18,4% de la población de Ibiza. Esta situación es peor que la registrada en el Estado o en el conjunto de Baleares, donde las tasas de exclusión del empleo son del 11,5% en el caso de los hogares y del 11,2% en el caso de la población. De hecho, se observa que mientras que los da­tos de las Islas Baleares son algo mejores que los del conjunto de España, los de Ibiza son sustancialmente peores que los registrados en los otros dos territorios de referencia.

Entre las distintas situaciones carenciales vinculadas al empleo que contempla la encuesta, la que afecta a un mayor número de hogares en Ibiza es la relaciona­da con la inestabilidad laboral.

SOBRE LA FUNDACIÓN FOESSA. La Fundación FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada) fue creada por Cáritas Española en 1965 con el objetivo de servir a la sociedad a través de la realización de estudios de investigación sobre la realidad social, cultural y económica de España. A lo largo de estas seis décadas se han presentado nueve macrodiagnósticos: 1966, 1970, 1975, 1980-83, 1994, 2008, 2014, 2019 y 2025.

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