
¿Qué sociedad queremos construir?
Ante las elecciones generales de 2026, desde Cáritas presentamos propuestas para situar la dignidad humana y los derechos de todas las personas en el centro de las políticas públicas. Porque combatir la pobreza y la exclusión exige decisiones que transformen sus causas y garanticen oportunidades para quienes más lo necesitan.
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Podemos obligar por ley a que lo que hemos firmado se lleve a cabo.
Que un organismo que ya existe en nuestro país (Comisión Interministerial de Coordinación en Materia de Tratados y otros Acuerdos Internacionales) revise la ejecución de estos compromisos.
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Podemos hacer que la transición ecológica también garantice energía, agua o transporte a quienes son más vulnerables.
Mientras caminamos hacia un modelo más limpio, nadie se quede sin lo básico: poder pagar la factura de la luz y el agua, así como tener un transporte público que llegue también a los pueblos y a quienes tienen más dificultad para moverse.
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Podemos modificar la ley para proteger más y mejor a quienes se enfrentan a un desalojo.
Cambiar la ley que regula los alquileres para proteger mejor a quienes alquilan habitaciones.
Modificar la ley para que las personas más vulnerables no puedan perder su vivienda si no tienen alternativa habitacional.
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Podemos ampliar la cobertura pública para que cuidar la boca, la vista y el oído sea un derecho, no un lujo.
Ampliar los servicios integrados en la cartera básica de salud pública para cubrir todos los tratamientos necesarios, no solo la revisión y la urgencia, y priorizar el acceso de los servicios que ya existen a los colectivos más vulnerables.
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Podemos construir un sistema de cuidados que proteja tanto a quien cuida como a quien es cuidado.
Que cualquier persona que necesite cuidados —niños, mayores, personas con discapacidad o enfermedad— tenga ese derecho garantizado. Y proponemos que quienes se dedican a cuidar y al empleo del hogar, tengan por fin un sueldo y unos derechos laborales dignos.
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Podemos frenar el abuso de las jornadas a tiempo parcial y abrir nuevos caminos hacia el empleo digno.
Proponemos que trabajar a tiempo parcial sin quererlo deje de ser la norma: si una empresa contrata a alguien a media jornada, tendrá que justificarlo, y si no puede, se entenderá que es jornada completa.
Proponemos reconocer y regular la formación de acceso al empleo desarrollada por las entidades sociales para las personas que más difícil tienen encontrar trabajo.
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Podemos desarrollarla para que proteja de verdad a quienes siempre se quedan fuera.
Proponemos aprobar las normas que faltan para que esta ley funcione en la práctica. Con ello se busca prevenir y erradicar cualquier forma de discriminación, que la igualdad de trato esté presente en todas las políticas públicas y que la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y la No Discriminación pueda vigilar su cumplimiento.
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Podemos simplificarlo para que sea un derecho real, no una carrera de obstáculos.
Reformar el Ingreso Mínimo Vital para corregir exclusiones, simplificar requisitos y procedimientos, reducir los tiempos de resolución, garantizar que llegue a quien lo necesita, y mejorar la coordinación con las prestaciones de las comunidades autónomas.
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Podemos abrir caminos legales y seguros.
Proponemos revisar las vías legales de acceso a España, hoy casi limitadas al empleo, porque empujan a personas en situaciones de especial dificultad a rutas peligrosas.
Proponemos garantizar el acceso a las prestaciones sociales básicas, también para quienes están en situación administrativa irregular: algo que la Ley ya reconoce, pero no se cumple.
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Podemos contribuir a frenarla con una Ley contra la Trata y Explotación de Personas.
Proponemos una ley integral que aborde todas las formas de trata, priorizando la protección, asistencia integral y reparación a las víctimas. Además, debe coordinar el trabajo de forma unificada en todo el territorio, eliminar las lagunas jurídicas actuales y tener una dotación presupuestaria suficiente para que sea efectiva.
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Podemos seguir trabajando para alcanzar esa cifra y ayudar a quien más lo necesita, aquí y en el resto del mundo.
Proponemos cumplir con el objetivo de destinar el 0,7% del PIB a la Ayuda Oficial al Desarrollo y garantizar que esa ayuda sea realmente solidaria: que se dé en formas alternativas a los préstamos, que no se use para otros intereses y que no financie proyectos que dañen el medio ambiente o los derechos de las comunidades locales.
Las propuestas de Cáritas nacen de la experiencia de las personas que viven situaciones de pobreza y exclusión y reclaman políticas que garanticen derechos y combatan las causas de la desigualdad.
Apelamos al compromiso de los partidos políticos para situar la dignidad humana y el bien común en el centro de sus decisiones.
Te invitamos a conocer, compartir y defender estas propuestas. Porque una sociedad en la que nadie quede atrás necesita compromiso colectivo y decisiones concretas.