Cooperación

Europa y Medio Oriente

La población infantil está muy expuesta a violencia y malos tratos en el hogar, situación que se agudiza debido al confinamiento.

¿Qué está pasando?

En estos momentos, Ucrania ya supera los 60.000 casos positivos a Covid 19 oficialmente confirmados, de los cuales más 33.000 se han recuperado. En Ucrania, la pandemia se suma al conflicto abierto desde hace años en el este del país, a una alta inestabilidad económica y a elevados índices de desempleo. En este contexto, destacamos la especial vulnerabilidad de los desplazados internos debido al conflicto, cuya cifra supera el millón y medio de personas, y que afrontan enormes dificultades para obtener unos ingresos mínimos, una casa adecuada y para acceder a los servicios de salud públicos.

No tanto la crisis sanitaria sino las consecuencias socioeconómicas del confinamiento, al que se ha visto sometido el país desde el mes de marzo, están afectando gravemente a los niños y niñas de las familias más desfavorecidas y aquellos que carecen de ellas, debido a la especial desprotección que sufren.

Recordemos que Ucrania es un país en el que los niños y niñas sufren violencia de forma muy generalizada. No hay estadísticas oficiales unificadas al respecto, pero se habla de que más de 2.000 niños y niñas al año son víctimas directas de violencia y que unos 126.000 ven o son víctimas colaterales de violencia en el hogar en general (informe de la ONG La Strada-Ucrania).

Según un informe de UNICEF de 2017, casi un 15% de los mayores de 15 años aseguran que la violencia física es necesaria en la educación y más de la mitad de la población tolera que eso pase. En cuanto a la violencia verbal y emocional al menor, los índices demuestran lo  ampliamente extendida y aceptada que está.

¿Qué estamos haciendo?

Frente a esta dolorosa realidad, Cáritas Ucrania lleva años implementado un proyecto de apoyo a centros de atención a niños y jóvenes de familias vulnerables. Se trata de niños y niñas de 6 a 18 años que son acompañados en una red de 12 centros distribuidos por todo el país. Son niños y niñas que sufren pobreza, están desplazados por el conflicto, con padres que han emigrado o de familias monoparentales.

En todos estos centros se acompaña simultáneamente a las familias y a los menores a través de la organización de juegos, debates, apoyo escolar, apoyo psicológico y deporte, siempre combinado con el trabajo de fortalecimiento de la protección al menor (formaciones sobre derechos del niño, paternidad positiva y prevención de riesgos en las redes sociales).

Desde el inicio de la pandemia Caritas Ucrania organizó una respuesta de emergencia coordinada, lo que le ha permitido apoyar a más de 18.000 personas con kits de alimentos e higiene, detergente, suministros médicos, así como la distribución de más de 300.000 mascarillas y otros equipos de protección. Además, ha llevado a cabo campañas de captación de fondos, ha adaptado los proyectos en curso y ha apoyado a las iniciativas de las Cáritas locales.

También debido a la pandemia, Cáritas Ucrania ha ampliado su intervención más allá de los centros de atención a menores y está apoyado a las familias más vulnerables con niños con asistencia domiciliaria de alimentación y bienes de primera necesidad. El propio personal de los centros es el encargado de empaquetar y distribuir los alimentos y productos higiénicos entre dichas familias.

El poder de cada persona

Cada gesto cuenta