Cooperación

Europa y Medio Oriente

Protegemos y atendemos a la población femenina Yazidi víctima de violencia sexual.

¿Qué está pasando?

En estos momentos, en Iraq hay más de 43.000 casos confirmados de Covid 19, de los cuales cerca de 20.000 personas se han recuperado mientras que el número de fallecidos supera las 1.600 personas.  

No nos cansaremos de repetir que en muchos países la crisis del Covid 19 no ha hecho sino agravar una situación preexistente ya de por sí muy crítica y alarmante, especialmente para algunos grupos de personas previamente golpeados.

En este sentido, destaca el caso de mujeres y niñas Yazidi en el norte de Iraq, obligadas a huir de la violencia del ISIS, tras haber permanecido cautivas, utilizadas como esclavas sexuales, compradas y vendidas en subastas, abusadas física y psicológicamente de forma rutinaria, así como también el caso de niños que fueron adoctrinados y movilizados para pelear con el ISIS.  

En estos contextos tan conflictivos, la violencia en el hogar está fuertemente presente, por los altos niveles de estrés que finalmente derivan en agresividad contra la mujer. Al mismo tiempo, la situación de necesidad es tal que las mujeres tienen también que trabajar para mantener a sus familias, lo que resulta en un aumento de matrimonios precoces, del abandono escolar y del trabajo infantil. Recordemos, que las niñas que no asisten a la escuela se enfrentan a mayores riesgos de sufrir violencia y maternidad temprana.  

¿Qué estamos haciendo?

Frente a esta compleja realidad, el proyecto Duhok de Apoyo Psicosocial, implementado con el Servicio Jesuita a Refugiados y apoyado por Cáritas, busca mejorar el bienestar de los desplazados internos del norte de Iraq, especialmente población femenina Yazidi víctima del ISIS y supervivientes de Sinjar, que sufren graves traumas psíquicos y otros problemas de salud mental.

El proyecto permite el acceso a tratamiento psicológico y psiquiátrico especializado, y se complementa con atención ginecológica en los casos que se requiere. Estos servicios se ofrecen directamente por el personal del proyecto, pero si la situación lo precisa son derivados a otros servicios especializados y se apoyan los costes de desplazamiento y atención que se generan, tanto de la persona afectada como de algún familiar.

El poder de cada persona

Cada gesto cuenta