Servicios Centrales de Cáritas Castrense: Taller rezo del Santo Rosario a la Virgen de Fátima
Un grupo de 40 mayores nos estaba esperando en la Capilla para ofrecer todos juntos a la Virgen María el regalo que a Ella más le gusta...
Rezo del Santo Rosario en honor a la Virgen de Fátima

La tarde del 13 de mayo, coincidiendo con el día en que la Santísima Virgen María se apareció por primera de las 6 veces que lo haría en Fátima en 1917, el equipo de voluntarios de los Servicios Centrales del programa de Atención a Personas Mayores de Cáritas Castrense nos acercamos de nuevo a la Residencia Militar de Mayores del Ejército de Tierra de Guadarrama para celebrar juntos este día tan entrañable de Nuestra Madre Celestial.

Un grupo de 40 mayores nos estaba esperando en la Capilla para ofrecer todos juntos a la Virgen María el regalo que a Ella más le gusta y que no deja de pedirnos en cada una de sus apariciones que es el rezo del Santo Rosario con el corazón.

Contamos con la participación de los residentes para dirigir los misterios del rosario y después de cada misterio, cantamos juntos a la Virgen el himno de Fátima “el 13 de mayo”. También participó Siro, el animador sociocultural de la Residencia que es de gran apoyo en los talleres.

Mientras entonábamos el estribillo del Canto a la Virgen, (ave, ave, ave María…) los mayores que participaron en el taller anterior de las cruces de mayo, levantaban la cruz que habían elaborado.

Terminado el rezo del Santo Rosario, nos consagramos a la Virgen con la oración de San Juan Pablo II con la que consagró a todos los hombres y pueblos, incluida Rusia, a María Santísima, el 25 de marzo de 1984, Fiesta de la Anunciación. Sor Lucía, la tercera vidente de Fátima, confirmó que esta consagración se hizo “tal como Nuestra Señora había pedido”.

Una vez consagrados a la Virgen, mientras entonábamos cantos a Nuestra Madre Celestial, nuestros mayores fueron ofreciendo sus cruces a la imagen de la Virgen de Fátima que hay en la Capilla, en una procesión improvisada dentro de la misma. Algunos besaban su cruz con emoción antes de entregársela a la Virgen.
El rosario estuvo dirigido por Cristina, la directora técnica, con la ayuda de Marcos que llevó el micrófono a los residentes encargados de dirigir los misterios del rosario.

Para finalizar, una residente recitó una poesía compuesta por nuestra querida Tere, recién fallecida, pidiendo a la Virgen Su Intercesión por su alma, que por la Misericordia de Dios descanse en Paz en los Brazos del Padre.




