Campaña

Iglesia por el trabajo decente

Unimos nuestra voces para clamar por un trabajo que respeta los derechos y dignifica a las personas.

Qué es el trabajo decente para Cáritas

Aquel que es expresión de la dignidad esencial de todos, hombres y mujeres, libre de discriminación, pleno en respeto a los derechos y que además de permitir cubrir las necesidades de las familias, impulsa el desarrollo personal y espiritual.

Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente

En el compromiso por la defensa del Trabajo Decente surge la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), formada por entidades y organizaciones de inspiración cristiana: Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica (JEC), Juventud Obrera Cristiana (JOC) y Cáritas, con el objetivo de favorecer dinámicas de sensibilización, visibilización y denuncia sobre una cuestión central para la sociedad y esencial para la vida de millones de personas: el trabajo humano y anunciar el concepto de trabajo decente «hacia el interior de nuestras organizaciones, hacia la Iglesia en general y hacia la sociedad».

Trabajamos en red para poner en primera línea la importancia y la necesidad de un trabajo decente, lo que supone:

  • Poner en el centro a la persona, rompiendo la actual lógica de pensar y organizar el trabajo desde lo económico y los intereses de unos pocos.
  • Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo: Distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidado necesarios para la vida humana.
  • Luchar por condiciones dignas de empleo: sin la lucha por la afirmación de los derechos de las personas en el empleo no es posible humanizar el trabajo.
  • Articular de forma humanizadora el trabajo y el descanso.
  • Luchar por la defensa de los derechos humanos y desvincular derechos y empleo.

Toda la comunidad cristiana está llamada a visibilizar y denunciar, a través de todos los medios al alcance, la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que ello supone.

Todos podemos hacer algo desde nuestra organizaciones, parroquias o lugares de compromiso.