Cooperación internacional12/03/2026

Venezuela, entre la incertidumbre y la esperanza

Janeth Márquez, directora ejecutiva de Cáritas Venezuela

Tras años de crisis política, económica y social, en Venezuela comienzan a percibirse algunos signos de esperanza, aunque la situación sigue siendo incierta. Así lo explica Janeth Márquez, directora ejecutiva de Cáritas Venezuela, en una entrevista en la que analiza el momento que vive el país y los retos que aún quedan por delante.

Uno de los cambios más significativos ha sido la liberación de presos políticos tras la aprobación de una Ley de Amnistía. Para muchas familias, esta medida ha supuesto una gran alegría después de años de sufrimiento. Según explica Janeth, alrededor de una cuarta parte de los encarcelados ya ha sido excarcelada. “Muchos de ellos habían sido detenidos por publicar un whatsapp o dar un like en redes sociales”, cuenta.

Sin embargo, la salida de prisión abre también nuevas dificultades. “Muchas personas regresan a hogares que han cambiado tras años de ausencia, hijos que emigraron, parejas que reconstruyeron su vida o familias fragmentadas”, lamenta la directora de Cáritas Venezuela.

Aunque algunos indicadores económicos parecen haberse estabilizado y se percibe un cierto cambio en el ambiente del país, la crisis humanitaria sigue siendo profunda. Hoy en día, los productos no faltan tanto en las tiendas, pero gran parte de la población no puede acceder a ellos debido a los salarios extremadamente bajos: el sueldo mínimo apenas supera el dólar y medio.

A esta situación se suma otro desafío importante: el posible regreso de parte de los ocho millones de venezolanos que emigraron durante la crisis. Cáritas calcula que alrededor del 20 por ciento podría volver, sobre todo las personas más vulnerables que emigraron a países cercanos y en condiciones más precarias.

En este contexto, Cáritas Venezuela se prepara para seguir acompañando a la población. Durante los años más duros de la emergencia, la organización se expandió hasta contar con unas 600 Cáritas parroquiales y cerca de 30.000 voluntarios. “Una red nacida en medio de la crisis”, como explica Janeth, que hoy se presenta como una de las principales fortalezas para la reconstrucción del país.