Una historia de superación femenina en Mozambique
Conocemos la historia de Laura Rungo Matengo, participante de un proyecto de Cáritas en uno de los países más pobres del mundo.
Laura Rungo Matengo vive en Ngala, en la provincia de Inhambane, Mozambique. Tiene 11 hijos y durante mucho tiempo sintió que su familia vivía “en lo oscuro”. Hoy, gracias a un proyecto impulsado por Cáritas en su comunidad, su vida y la de muchas otras familias ha cambiado.
Laura y sus vecinos siempre se han dedicado al campo. Conocían las semillas y trabajaban bien la tierra, pero necesitaban mejorar la productividad de sus cultivos. La llegada del proyecto supuso una oportunidad para aprender. Los técnicos les enseñaron nuevas técnicas agrícolas y cómo sacar más partido a lo que ya tenían.
“Sabíamos cultivar, pero no con las nuevas técnicas”, explica. Gracias a esa formación, la producción de las familias es ahora mayor y de mejor calidad.
El proyecto también impulsó otras iniciativas en la comunidad, como la entrega de animales que se han ido reproduciendo. Además, Laura, junto con otras mujeres, creó un pequeño grupo de costura. Hoy confeccionan los uniformes escolares de sus hijos y también cosen para otras familias, lo que les permite generar algunos ingresos y ahorrar. “Por eso estamos muy contentos en esta zona -cuenta Laura-; porque hemos conseguido muchos cambios y todos para mejor”.
En un contexto en el que las mujeres se ven obligadas a sacar adelante a sus hijos solas, este proyecto de Cáritas ha mejorado su vida. Además, las formaciones sobre ahorro han ayudado a que las familias puedan organizar mejor sus recursos. Gracias a esos pequeños ahorros, pueden comprar materiales escolares y evitar que sus hijos abandonen la escuela.

