Cooperación internacional15/04/2026

Tres años después, Cáritas sigue en Sudán

La Iglesia y la red local e internacional de Cáritas siguen trabajando en el país a pesar de dificultades.

La guerra en Sudán entra en su cuarto año -empezó en abril de 2023- sin que apenas nos lleguen noticias de la crisis humanitaria que ha desatado y que es considerada por la ONU como “la más devastadora” del mundo.

Según este organismo, una cuarta parte de su población se ha visto obligada a abandonar sus hogares, lo que supone 12 millones de personas desplazadas: 9 millones son desplazadas internas y otras cuatro han huido a los países vecinos, sobre todo, a Chad, Sudán del Sur y Egipto. Además, se estima que 33 millones de personas necesitarán ayuda humanitaria en 2026, mientras que 21 millones sufren inseguridad alimentaria aguda. Sin embargo, la comunidad internacional parece impasible ante este sufrimiento.

Trabajo de Cáritas y la Iglesia

La Iglesia y Cáritas siguen trabajando en el país a pesar de dificultades. Antes de la guerra, Cáritas Sudán estaba presente en Jartum y Kordofán del Norte. Tras la crisis, la oficina de Jartum se cerró, pero ha podido apoyar a grupos religiosos de parroquias en más de diez estados del país a los que es difícil llegar.

En la archidiócesis de Jartum y en otra diócesis en El Obeid, las parroquias sirven de centros de acogida para personas desplazadas, y los escasos sacerdotes apoyados por catequistas laicos, grupos de religiosos como los Combonianos y otras órdenes religiosas locales, se erigen como focos de alivio y luz en medio de la desesperanza y el olvido.

La mayoría de los misioneros religiosos tuvieron que ser reubicados dentro del país, y algunos otros fueron evacuados fuera de Sudán. Otros religiosos permanecieron en sus parroquias hasta el final, como fue el caso del Padre Luka Jumu, párroco de El-Fasher, que vivió el asedio a la ciudad sirviendo a la población acogida en su parroquia hasta que una bomba acabó con su vida y la de sus dos catequistas laicos en junio del pasado año.

Ayuda a los desplazados

En 2024, Caritas Internationalis y la red protestante ACT-Alliance, bajo el liderazgo de CAFOD (Caritas Inglaterra y Gales) y Norwegian Church Aid (NCA), lanzaron un llamamiento de emergencia para impulsar la respuesta humanitaria en Sudán, pues los recursos disponibles eran muy insuficientes.

Este llamamiento ha recaudado más de 2 millones de euros que han ido sosteniendo el programa de ayuda de CAFOD – Caritas Sudán, brindando protección contra la violencia de género y sexual, dinero en efectivo, y acceso a agua segura y saneamiento en los estados de Jartum, Nilo Blanco, Norte de Kordofan y Norte de Darfur, dando asistencia a más de 100.000 desplazados internos. Cáritas Española es el mayor donante de este programa con una aportación de 200.000 euros.  

Además, Cáritas Española continúa apoyando a la población sur sudanesa retornada en Sudán del Sur. Son los llamados “refugiados retornados” que huyeron a Sudán por la guerra civil en su país, y ahora han tenido que volver, dejando todo atrás.

Fotografía: CAFOD