Tetyana: “No le temo a la muerte, pero tengo muchas ganas de vivir”
Conocemos la historia de esta mujer ucraniana de 85 años que ha sido evacuada de su aldea, situada al lado del frente.
A sus 85 años, Tetyana, vivía sola en la aldea de Kryvorizhzhya, en la región de Donetsk. Es la zona este de Ucrania, muy cerca de la línea de frente. Su casa se mantiene en pie, pero un proyectil abrió un agujero en la vivienda de enfrente, y la calle vecina fue prácticamente destruida.
Vivir en zona de guerra
“La vida allí ya no era vida”, dice. El pan tiene un precio inalcanzable, el suministro de luz, calefacción y agua es muy escaso, y el zumbido constante de la artillería se ha convertido en ruido de fondo. “Lo que más me asustaba era pensar que mi casa sería alcanzada o que resultaría gravemente herida, y que no habría nadie para salvarme”, cuenta esta anciana que tiene problemas de movilidad. “No tengo miedo a la muerte, pero tengo muchas ganas de vivir”, añade.
Apoyo de Cáritas
Finalmente, el miedo a quedar desamparada pudo más que el apego a su hogar, y decidió abandonar su aldea. En la actualidad, se encuentra en el punto de evacuación de la aldea de Oleksandrivka, donde recibe apoyo y acompañamiento del equipo de Cáritas Kramatorsk con quien comparte su historia.
Tetyana no tiene familiares en Ucrania, pero cuenta con una persona que la apoya. Esa persona es Svitlana, una trabajadora social, que había atendido a la anciana en el pasado. Debido al peligro en el este del país, ella y su familia se marcharon a la ciudad de Dnipro, en una zona más segura de Ucrania. «Lleva mucho tiempo llamándome y ya me ha preparado una habitación», dice Tetyana. En unos días se marchará a la casa de Svitlana y a su nueva vida.
Fotografía: Caritas-Spes Ucrania

