Cooperación internacional06 Agosto 2019

“No perdemos la esperanza, creemos que se puede poner fin a esta epidemia”

Entrevistamos a Emmanuel Bofoe, responsable de las acciones de respuesta contra el ébola de Cáritas RD Congo.

Mi nombre es Emmanuel Bofoe y estoy a cargo de los proyectos en el departamento de emergencia de Cáritas Congo. Debido a la epidemia que asola varias regiones de nuestro país –Butembo-Beni, Bunia, Wamba, Kisangani y Goma– , en estos momentos soy responsable de coordinar las acciones de respuesta contra la Enfermedad del Virus del Ébola. A continuación, compartiré nuestra experiencia de campo y la respuesta que Cáritas RD Congo ofrece de primera mano a nuestras comunidades.

A día de hoy, comunicar los riesgos que corren los habitantes de nuestra comunidad es nuestro principal compromiso. Nuestro objetivo es que todos adquieran la estrategia general de respuesta, para que exista un cambio generalizado de comportamiento y con ello una disminución de los contagios.

Por desgracia, algunas personas convencidas por argumentos falsos –pese a presenciar numerosas muertes a su alrededor– se niegan a creer la existencia de la enfermedad, lo que provoca que muchos pacientes lleguen demasiado tarde a los centros de tratamiento y sucumben a la enfermedad.

Otra de las razones por las que parte de la población rechaza las ayudas prestadas y ocultan casos sospechosos, es por lo intrusivas que les parecen algunas medidas, como por ejemplo el aislamiento durante 21 días, las vacunas o el estricto cumplimiento de entierros seguros y dignos –ya que la semilla del virus puede permanecer en un cuerpo más de 300 días–.

El ébola, un verdadero desafío pastoral

Acompañar a estas personas en todo momento e intentarles transmitir información veraz es una tarea dificil para los más de 6.000 voluntarios de grupos parroquiales que estan actualmente involucrados en la sensibilización de la enfermedad. Cada uno de ellos debe trabajar de forma solidaria con las familias afectadas, respetando su dignidad y siendo lo más profesionales y empáticos posibles.

Pero la lucha de la epidemia tendrá que llevarse a cabo mediante la participación de las comunidades eclesiales básicas. Allí todos se conocen y colaborando unidos podrán dejar los falsos rumores de lado y ser conscientes de los peligros ante los que están expuestos, para unirse a la estrategia de participación comunitaria.

Aunque es una enfermedad grave y vivimos una situación crítica, no perdemos la esperanza en ningún momento y creemos que se puede poner fin a esta epidemia. Hasta la fecha más de 776 personas han sido curadas y esto es gracias a la localización de casos y a que la población está inculcando medidas de seguridad de una forma correcta.  

Invito a Cáritas y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a que tengan compasión por las personas afectadas por el ébola y que siempre se muestren dispuestos a promover la buena salud de nuestras familias.

Desde Cáritas compartimos las mismas preocupaciones que las demás organizaciones humanitarias, pero el verdadero secreto es que nuestras acciones siempre se basan en la fe, por lo que juntos podemos erradicar el ébola.