Acción social22/07/2026

Grupo comunitario Sant Pau- Càritas de las Parròquias de la Ciudat de Girona

En el año 2020, en medio de la pandemia, nace el grupo de autogestión de Cáritas Diocesaba de Girona Sant Pau, un espacio comunitario basado en la participación, el apoyo mutuo y el reconocimiento de las capacidades de cada persona

Muchas de las personas que llegan a Cáritas se encuentran en situación administrativa irregular, sin una red de apoyo y con dificultades para acceder a una vivienda, un empleo o cubrir necesidades básicas. Más allá de estas necesidades, comparten algo fundamental: la necesidad de sentirse escuchadas, acompañadas y formar parte de una comunidad.

Con esta realidad, en el año 2020, en medio de la pandemia, nace el grupo de autogestión de Cáritas Diocesaba de Girona Sant Pau, un espacio comunitario basado en la participación, el apoyo mutuo y el reconocimiento de las capacidades de cada persona. Un lugar donde compartir experiencias, crear vínculos, intercambiar conocimientos y fortalecer la autonomía, convencidos de que una sociedad más inclusiva se construye desde la corresponsabilidad, la colaboración y la participación de todas las personas. Desde sus inicios, el grupo ha contado también con el compromiso y la implicación de personas voluntarias que, con su acompañamiento y apoyo, han contribuido a crear un espacio de confianza, acogida y participación.

Del apoyo mutuo al teatro como herramienta de transformación social

En sus inicios, el grupo se reunía semanalmente para compartir inquietudes, ofrecer apoyo mutuo y trabajar aspectos relacionados con la vida cotidiana: el conocimiento del entorno, el acceso a recursos, los derechos, los deberes y otras cuestiones de interés para las personas participantes. A través de dinámicas grupales, talleres y actividades comunitarias, se fue creando un espacio de confianza donde cada persona podía aportar sus experiencias y aprender de las y de los demás.

Con el paso del tiempo, el grupo ha encontrado en el teatro una poderosa herramienta de expresión y transformación social. Hasta ahora han creado y representado tres obras de teatro: una sobre el proceso migratorio, otra centrada en la problemática del acceso a la vivienda y, de cara al próximo curso, ya están preparando una nueva obra sobre los discursos de odio.

A través del teatro, las personas participantes encuentran un espacio donde expresar sus vivencias, reivindicar sus derechos y sensibilizar a la sociedad sobre realidades que a menudo permanecen invisibles. El escenario se convierte así en un lugar de encuentro, reflexión y cambio, donde cada voz cuenta y cada historia merece ser escuchada.

Asimismo, durante este último año el grupo comunitario ha reforzado su trabajo en red, ampliando sus vínculos con diferentes agentes de la ciudad y consolidando alianzas con centros cívicos, centros educativos y otros recursos del territorio. Desde sus inicios, el proyecto teatral ha contado con la colaboración de “El Galliner”, escuela de teatro de referencia en Girona, así como con la Escuela “FEDAC Sant Narcís”, que cede sus instalaciones para la realización de los ensayos. Estas colaboraciones, junto con otras establecidas a lo largo del proceso, han contribuido a enriquecer el proyecto, fortalecer la calidad del trabajo teatral y favorecer una mejor dinamización de las sesiones, poniendo de manifiesto el valor del trabajo comunitario y en red. En esta misma línea, durante el último periodo también se han incorporado nuevas personas voluntarias al proyecto, reforzando el acompañamiento al grupo y aportando nuevas miradas, capacidades y apoyos. Su implicación ha enriquecido la experiencia comunitaria y ha puesto de relieve el valor que tiene el voluntariado como motor de participación, cohesión social y transformación comunitaria.

Con esta realidad, en el año 2020, en medio de la pandemia, nace el grupo de autogestión de Cáritas, un espacio comunitario basado en la participación, el apoyo mutuo y el reconocimiento de las capacidades de cada persona. Un lugar donde compartir experiencias, crear vínculos, intercambiar conocimientos y fortalecer la autonomía, convencidos de que una sociedad más inclusiva se construye desde la corresponsabilidad, la colaboración y la participación de todas las personas. Desde sus inicios, el grupo ha contado también con el compromiso y la implicación de personas voluntarias que, con su acompañamiento y apoyo, han contribuido a crear un espacio de confianza, acogida y participación.

En sus inicios, el grupo se reunía semanalmente para compartir inquietudes, ofrecer apoyo mutuo y trabajar aspectos relacionados con la vida cotidiana: el conocimiento del entorno, el acceso a recursos, los derechos, los deberes y otras cuestiones de interés para las personas participantes. A través de dinámicas grupales, talleres y actividades comunitarias, se fue creando un espacio de confianza donde cada persona podía aportar sus experiencias y aprender de las y de los demás.

Con el paso del tiempo, el grupo ha encontrado en el teatro una poderosa herramienta de expresión y transformación social. Hasta ahora han creado y representado tres obras de teatro: una sobre el proceso migratorio, otra centrada en la problemática del acceso a la vivienda y, de cara al próximo curso, ya están preparando una nueva obra sobre los discursos de odio.

A través del teatro, las personas participantes encuentran un espacio donde expresar sus vivencias, reivindicar sus derechos y sensibilizar a la sociedad sobre realidades que a menudo permanecen invisibles. El escenario se convierte así en un lugar de encuentro, reflexión y cambio, donde cada voz cuenta y cada historia merece ser escuchada.

Asimismo, durante este último año el grupo comunitario ha reforzado su trabajo en red, ampliando sus vínculos con diferentes agentes de la ciudad y consolidando alianzas con centros cívicos, centros educativos y otros recursos del territorio. Desde sus inicios, el proyecto teatral ha contado con la colaboración de “El Galliner”, escuela de teatro de referencia en Girona, así como con la Escuela “FEDAC Sant Narcís”, que cede sus instalaciones para la realización de los ensayos. Estas colaboraciones, junto con otras establecidas a lo largo del proceso, han contribuido a enriquecer el proyecto, fortalecer la calidad del trabajo teatral y favorecer una mejor dinamización de las sesiones, poniendo de manifiesto el valor del trabajo comunitario y en red. En esta misma línea, durante el último periodo también se han incorporado nuevas personas voluntarias al proyecto, reforzando el acompañamiento al grupo y aportando nuevas miradas, capacidades y apoyos. Su implicación ha enriquecido la experiencia comunitaria y ha puesto de relieve el valor que tiene el voluntariado como motor de participación, cohesión social y transformación comunitaria.