Cooperación internacional • 23/10/2026

El agua, motor de la vida en la Amazonía

Queríamos un informe que no se quedara guardado y recogiendo polvo del tiempo en una estantería, sino que pudiera ser utilizado para seguir en la lucha y la denuncia.

El pasado 15 de octubre Pedro Arrojo-Agudo, relator de Naciones Unidas sobre los derechos humanos al agua potable y el saneamiento, presentaba en Ginebra el Informe “Ecosistemas acuáticos y los derechos humanos al agua potable y al saneamiento en la Amazonía”. Se cumplía casi un año desde que dio comienzo su diseño, investigación y redacción, proceso en el que Cáritas Española, a través de su presencia en la Red Eclesial Pan-Amazónica (REPAM) ha venido participando de su Grupo Motor.

Todo comenzó con la 1ª Cumbre Amazónica del Agua, celebrada en octubre de 2025 en Iquitos, Amazonía peruana, donde Pedro recogió el guante que le fue lanzado por las organizaciones de Iglesia presentes, para que quedara reflejado en un documento profundo y técnico, a la vez que con rostros y nombres; la situación de violación permanente de los derechos al agua y al saneamiento que vive la Amazonía entera. Y no sólo eso, que concluyera también con propuestas concretas de transformación de políticas públicas y de legislación para los nueve Estados que la conforman. Queríamos un informe que no se quedara guardado y recogiendo polvo del tiempo en una estantería, sino que pudiera ser utilizado para seguir en la lucha y la denuncia.

Hemos recogido decenas de testimonios de territorios de Perú, Ecuador y Brasil. Que nos han hablado de:

  • La herida de la minería, que envenena de cianuro y mercurio los pescados, la tierra, la sangre de nuestras niñas y niños, la leche materna.
  • La herida del petróleo y del gas, que rompen nuestro territorio, que abren sus entrañas y destrozan todo al derramarse y al expandirse por aire, tierra y agua.
  • La herida de los pueblos y las ciudades sin agua potable, alcantarillado, depuración de aguas residuales, que nos enferma y enferman nuestro bioma.
  • La herida de los negocios agroganaderos, de la deforestación y la contaminación con agrotóxicos.
  • La herida abierta por las grandes presas y las hidrovías que nos expulsan de nuestros territorios ancestrales, de nuestros lugares de siembra y terminan con nuestros pescados.

Su sistematización y las propuestas que hemos hecho de políticas públicas de transformación, nos servirán ahora los próximos meses para llevar a cabo la labor de incidencia política y de sensibilización social necesarias para seguir caminando hacia otro mundo posible.