Cooperación internacional07 Junio 2018

Desde Guatemala: albergues improvisados para sobrellevar la tragedia

Las primeras horas después de una tragedia como la del Volcán de Fuego contadas por nuestro cooperante en Centroamérica.

Las primeras horas después de una tragedia como la del Volcán de Fuego están cargadas de tristeza, incredulidad, desasosiego y desdicha. Las familias, a pesar de vivir en la ladera de un volcán activo, se preguntan por qué a ellas y por qué nadie les avisó.

Al huir de su comunidad y llegar a la carretera, las familias continuaron caminando hasta la cabecera municipal de Escuintla y muchas terminaron pidiendo refugio en la Iglesia de Guadalupe, donde el párroco abrió sus puertas y terminó improvisando un albergue que algunas noches ha alojado a más de 300 personas.

De no ser por la solidaridad de todo un país, que se está volcando en el acopio y envío de víveres, la situación en los albergues sería absolutamente insostenible. Esa solidaridad, que se recibe por camiones en los albergues, convierte salones parroquiales en comedores y dormitorios que ayudan a sobrellevar las horas después de haberlo perdido todo.