Cuidar la creación: pensar globalmente y actuar en lo local
Los incendios en España y tantos países del mundo nos recuerdan la fragilidad de nuestra casa común.
Los incendios en España, Europa, Canadá y tantos países del mundo nos recuerdan la fragilidad de nuestra casa común y la urgencia de adoptar una auténtica cultura del cuidado. Además de la pérdida de viviendas o infraestructuras, el fuego destruye ecosistemas enteros: bosques, especies vegetales y animales, degrada el aire que respiramos y deja una huella que perdurará durante décadas.
Uno de los efectos menos visibles, pero más graves, es el que sufrirá el agua. Tras los incendios, la capa de ceniza que cubre el suelo será arrastrada por las primeras lluvias hasta los ríos y embalses, deteriorando la calidad del agua y afectando a los ecosistemas acuáticos. Además, el terreno, sin nada que frene lo que la lluvia arrastre, dificultará la recarga de los acuíferos y favorecerá la erosión. El agua de la que depende la vida estará contaminada.
Esta realidad nos interpela sobre nuestra relación con la Creación. Cuando entendemos la naturaleza únicamente como un recurso para explotar, se debilita nuestra capacidad de cuidar tanto de las personas como del entorno que las sostiene. La vida humana y la salud de los ecosistemas son inseparables: proteger una significa proteger la otra.
El compromiso de Cáritas
Frente a esta situación, la esperanza sigue viva. Las personas afectadas por los incendios encuentran apoyo en las administraciones, pero también en la solidaridad de la ciudadanía, que acompaña y reconstruye la vida de quienes lo han perdido todo. En ese compromiso se sitúa también Cáritas Española, que, con la experiencia de responder a emergencias internacionales, ahora ya acompañamos emergencias locales. Cada vez hay más desastres en nuestro propio país con personas afectadas.
El futuro es la prevención
Mirar al futuro exige apostar por la prevención y recuperar formas de gestión del territorio que durante generaciones demostraron su eficacia. Muchas comunidades rurales, organizaciones, universidades y personas comprometidas están rescatando prácticas tradicionales de cuidado de los montes, entre ellas el papel esencial de los grandes herbívoros para mantener el equilibrio de los ecosistemas y reducir el riesgo de grandes incendios. Cuidar de la casa común es cuidar de nuestra propia vida.
Para seguir alimentando una esperanza activa, os invitamos a conocer el trabajo de Javier Peña y Hope!, divulgador científico y activista medioambiental que colaboró con nosotros en la colección de pódcast «Los cuidados nos sostienen. Abraza la ecología integral». Dentro de esta colección, os recomendamos especialmente el pódcast “Cuidados y sostenibilidad frente al cambio climático».
También puedes seguirle en Instagram: @hope_videosparaelcambio.
Fotografía: Inma Cubillo. Cáritas Española

