21 Junio 2019

Celebremos la presencia de Cristo entre nosotros

Con motivo del Corpus, Vicente Martín comparte una pequeña reflexión sobre las raíces del servicio caritativo y social de Cáritas.

La fiesta del Corpus Christi es una invitación a contemplar y celebrar el regalo de presencia de Cristo Resucitado entre nosotros, en su cuerpo entregado y en su sangre derramada, para dar vida a nuestro mundo.

La eucaristía es el símbolo del amor entregado de Cristo: Jesús es pan que se parte y reparte para saciar nuestras hambres y dar sentido a nuestras vidas. “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivirá para siempre”.

Los que participamos en la eucaristía entramos en la dinámica del amor y la unidad. La unión con Cristo es, al mismo tiempo, unión con todos los demás a los que Él se entrega, de manera especial a los más pobres. Por eso, el día del Corpus es el Día de la Caridad y de Cáritas. Quien comulga a Cristo ha de intentar vivir la vida de Cristo y asumir sus sentimientos, actitudes y compromisos.

En el día de Caridad acogemos el compromiso de ponernos en marcha para mejorar nuestro mundo, lo cual requiere, como sugiere nuestra campaña institucional, abrir las puertas, salir al encuentro del vulnerable y excluido, dejarse tocar y afectar por su situación y, en comunidad, asumir un compromiso liberador y transformador.

Pedimos al Espíritu Santo que haga de nuestra vida una entrega creíble a los “heridos por la vida”.