Cáritas Venezuela pone en marcha el plan «24 X 24»
Cáritas Venezuela ha emitido un comunicado expresando su dolor por las personas fallecidas, su compromiso de permanecer al lado de quienes lo han perdido todo y su gratitud por la ayuda y solidaridad recibida.
Tras los dos terremotos de gran magnitud que golpearon a Venezuela el pasado 24 de junio, Cáritas Venezuela ha emitido un comunicado expresando su dolor por las personas fallecidas, su compromiso de permanecer al lado de quienes lo han perdido todo y su gratitud a la población venezolana y las Cáritas hermanas de todo el mundo.
Comunicado
“Luego de que el pasado miércoles 24 de junio de 2026, nuestro país fuera golpeado por dos terremotos de gran magnitud, y que han dejado un profundo dolor en incontables familias venezolanas, hoy lloramos a quienes perdieron la vida, acompañamos a los heridos, sostenemos a quienes buscan a sus seres queridos y abrazamos a todos los que lo han perdido todo. Ante esta tragedia, Cáritas Venezuela se mantiene firme en su misión: estar al lado del que sufre, especialmente del más vulnerable.
Gratitud
La respuesta de la población ha sido inmediata, generosa y conmovedora. Desde las primeras horas, miles de venezolanos y venezolanas se volcaron a ayudar: vecinos rescatando vecinos, familias compartiendo lo poco que tienen, voluntarios entregando su tiempo y su esfuerzo sin descanso. A esa solidaridad se han sumado nuestros aliados nacionales e internacionales —Cáritas hermanas de la región y el mundo, la Iglesia universal, organismos humanitarios, empresas, instituciones y donantes individuales— que han hecho llegar su apoyo con una rapidez que renueva nuestra esperanza.
A cada persona que ha tendido la mano: gracias. Su solidaridad ya es, en sí misma, una forma de reconstrucción.
La generosidad ha sido tan grande que hoy nuestro principal reto no es la falta de apoyo, sino la capacidad de canalizarlo con orden, transparencia y rapidez hacia quienes más lo necesitan. Nuestros depósitos y almacenes han recibido un volumen extraordinario de donaciones, y debemos garantizar que esa ayuda no se quede almacenada, sino que llegue a manos de las familias afectadas en el menor tiempo posible. Una emergencia de esta magnitud exige articulación, método y coordinación.
Activamos el plan 24×24
A partir del sábado 27 de junio de 2026, Cáritas Venezuela pone en marcha una estrategia de respuesta organizada en dos ciclos complementarios:
- 24 horas de entrega de Cáritas a las zonas afectadas. Dedicación exclusiva a distribuir las ayudas y aligerar depósitos y almacenes, llevando alimentos, agua, medicinas, kits de higiene, abrigo y enseres a las comunidades afectadas. El objetivo es claro: que lo recibido llegue rápido y sin retrasos a su destino.
- 24 horas de recepción de insumos en el centro de acopio principal en la CEV. Reactivación ordenada de la recepción de apoyos y donaciones, para reabastecer nuestros centros, registrar y clasificar lo recibido, y preparar el siguiente ciclo de entrega.
Este ritmo de 24×24 nos permitirá responder con agilidad sostenida, evitar cuellos de botella y mantener un flujo constante entre quienes ofrecen ayuda y quienes la necesitan, sin que nada se detenga ni se pierda en el camino.
Nuestros compromisos
- Rendiremos cuentas de lo que recibimos y entregamos. La confianza que nos han dado se honra con claridad.
- Prioridad a los más vulnerables. Adultos mayores, niños, niñas, personas con discapacidad, embarazadas y enfermos crónicos estarán al centro de nuestra atención.
- Acompañamiento integral. No solo entregamos bienes materiales: ofrecemos también acompañamiento emocional, pastoral y espiritual a quienes atraviesan el duelo y el miedo.
- Trabajo en red. Coordinaremos con la Conferencia Episcopal Venezolana, las diócesis, otras organizaciones humanitarias y las instituciones competentes, evitando la duplicación de esfuerzos.
- Verificación de la información. Pedimos a todos canalizar la ayuda por vías oficiales y desconfiar de cuentas o llamados no verificados que puedan aprovecharse de la buena fe de la gente.
Esta tragedia no se resolverá en días. La emergencia dará paso a la recuperación y, luego, a la reconstrucción, y en cada etapa necesitaremos la misma solidaridad que hoy nos conmueve. Pedimos a todos sostener la ayuda en el tiempo, con la misma fe que nos une como pueblo. Como Iglesia que sirve, confiamos en que del dolor compartido brota una esperanza más fuerte. Nadie se salva solo, y Venezuela ha demostrado, una vez más, que sabe levantarse junta.
Encomendamos a nuestros hermanos fallecidos a la misericordia de Dios, a los heridos a una pronta recuperación, y a todo nuestro pueblo a la protección de la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela».
«Estuve… y me socorristeis» (cf. Mt 25, 35-36).

