Cooperación internacional • 15/10/2026

30 años acompañando y devolviendo dignidad en Ucrania

La visita de Carmen Gómez de Barreda a Ucrania coincide con el 30.º aniversario de Cáritas-Spes Ukraine, una celebración marcada por la fraternidad, la resiliencia y el compromiso con las personas más vulnerables en un país que sigue viviendo las consecuencias de la guerra.

A finales de septiembre, nuestra compañera de Cáritas Internacional, Carmen Gómez de Barreda Golmayo, visitó Ucrania en un momento muy especial: la celebración del 30.º aniversario de Cáritas-Spes Ukraine, la Cáritas católica de rito latino en el país. Tres décadas de servicio que confirman una gran noticia: se trata ya de una Cáritas “adulta”, sólida y con muy buena salud.

Durante su estancia, M. Carmen pudo comprobar de primera mano la estrecha relación que mantienen Cáritas Ukraine (católica de rito griego) y Cáritas-Spes Ukraine. Una colaboración que define como profundamente fraterna y ecuménica.

“No solo unos han participado en las reuniones de los otros, sino que también han compartido espacios de oración, celebrando misas conjuntamente; espacios de análisis estratégico; y momentos de descanso y convivencia para el personal local. Este ‘estar con tu hermano’ ha sido, para mí, uno de los gestos más bonitos que he presenciado”.

La visita también permitió acercarse a la realidad cotidiana de un país que, pese a mantener algunas zonas relativamente seguras, sigue viviendo bajo la amenaza constante de la guerra.

“A pesar de encontrarnos en una zona relativamente segura, con vehículos preparados y depósitos llenos de combustible por si fuera necesario evacuar, y muy cerca de la frontera con Polonia, es imposible abstraerse de la situación que vive el país”, explica.

Las alarmas antiaéreas forman parte del día a día de la población. Muchas personas han tenido que desarrollar estrategias de adaptación para convivir con ellas, hasta el punto de que algunas prefieren dormir directamente en estaciones de metro para evitar los continuos desplazamientos nocturnos a los refugios y poder descansar mejor.

Especialmente significativo para nuestra compañera fue observar cómo los propios trabajadores de Cáritas han incorporado mecanismos de respuesta ante las alertas de bombardeo.

“Forman parte de su vida cotidiana y las gestionan con aparente normalidad, aunque nunca deberían llegar a ser algo normal”.

La experiencia ha estado marcada por sentimientos encontrados: la preocupación por las zonas que continúan sufriendo los ataques, la admiración por la capacidad de adaptación y fortaleza de los equipos locales y, sobre todo, la alegría de compartir una celebración tan importante.

“Estos días han sido una mezcla de sentimientos encontrados: preocupación por las zonas del país que continúan siendo bombardeadas; admiración por la capacidad de adaptación de los trabajadores locales; y, sobre todo, alegría por participar en la celebración del 30.º aniversario de una Cáritas que cada día sirve, alivia el sufrimiento y devuelve la dignidad a miles de personas en todo el país”.

Desde Cáritas, nos unimos a esta felicitación y al reconocimiento de una labor que, incluso en medio de la adversidad, sigue sembrando esperanza y acompañando a quienes más lo necesitan.

¡Muchas felicidades a Cáritas-Spes Ukraine por estos 30 años de servicio! Que cumplan muchos más y que podamos seguir celebrándolo juntos.