Alumar: Hay vida después de la explotación
Un proyecto de Cáritas Ourense que ayuda a las mujeres víctimas de explotación sexual.
Mujeres invisibles: reconstruir la vida después de la explotación sexual
En Cáritas Ourense acompañamos a mujeres en contextos de prostitución, trata y explotación sexual para que puedan recuperar sus derechos, reconstruir sus vidas y avanzar hacia la autonomía.
Una respuesta adaptada a cada mujer
Alumar nació en 1999 para apoyar a mujeres en contextos de prostitución. Con el tiempo, ha profesionalizado su intervención y ampliado su atención a víctimas de trata y explotación sexual, así como a otras mujeres en situación de vulnerabilidad que están en riesgo de prostitución o no encuentran respuesta en los recursos convencionales.
Nuestra intervención parte de una realidad: cada mujer tiene una historia y unas necesidades diferentes. Algunas llevan pocos meses en contextos de prostitución y otras, más de veinte años. Algunas presentan problemas de salud mental o consumos activos; otras carecen de documentación o tienen cargas familiares.
Por eso, comenzamos con una entrevista individual para identificar las necesidades de cada mujer y diseñar un itinerario personalizado. Un equipo de profesionales de la educación, la psicología, el trabajo social, la mediación y el asesoramiento jurídico organiza los apoyos necesarios en cada caso.
El acompañamiento puede incluir atención psicológica, trámites administrativos, asesoramiento legal, búsqueda de empleo y apoyo en la crianza.
Las mujeres son las protagonistas de su propio proceso de mejora; nuestro papel es ofrecerles apoyo y herramientas para avanzar.
Casa de acogida y protección
Cuenta con diez plazas y permite acoger también a menores. Ofrece un espacio de transición hacia la vida autónoma, en el que las mujeres tienen cubiertas sus necesidades básicas mientras avanzan en su recuperación. La duración de la estancia depende de cada situación y de las dificultades que surjan.
Centro de día
Forma parte de los recursos desde los que desarrollamos el acompañamiento a las mujeres.
Unidad de calle y unidad móvil
Nos permite acercarnos a mujeres que todavía no han podido dar el paso de acudir a un recurso de Cáritas.
Recuperar la confianza y construir nuevas oportunidades
A través de Alumar acompañamos cada año a entre 250 y 300 mujeres. Muchas son extranjeras, especialmente de Colombia, Venezuela y Brasil, tienen alrededor de 35 años y cuentan con cargas familiares, generalmente en sus países de origen. Sus trayectorias y necesidades, sin embargo, son diversas.
Los procesos de recuperación no son sencillos ni siguen un único camino. Requieren tiempo, apoyos y oportunidades para reconstruir la confianza, acceder a recursos y desarrollar un proyecto de vida propio.

