Un espacio para encontrarnos y cuidarnos en Almudévar
En Almudévar, Cáritas impulsa un espacio comunitario que acompaña, acoge y fortalece los vínculos entre personas mayores y mujeres migrantes.
Un proyecto nacido del territorio
Desde 2022, Cáritas Diocesana de Huesca refuerza su presencia en el entorno rural a través del proyecto ACCEDE con una apuesta por estar cerca de las personas y responder a las realidades concretas de cada comunidad.
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Uno de los territorios donde se inicia este camino es Almudévar, un municipio rural de la provincia de Huesca que agrupa a más de 2.400 personas repartidas en cuatro núcleos de población.
Escuchar para responder
El proyecto comienza con un proceso de análisis compartido junto a personas de la parroquia de la Asunción de Almudévar, vinculadas a la vida comunitaria desde distintos ámbitos. A través de la metodología ver, juzgar y actuar, se reflexiona sobre la realidad del municipio y se detectan necesidades que reclaman una respuesta cercana y sostenida.
De este proceso nacen dos iniciativas complementarias: el Punto de Acogida y el Espacio Comunitario, acompañadas en todo momento por una persona técnica de Cáritas Diocesana.
«Cuando escuchamos a la comunidad nacen respuestas más justas y duraderas»
Punto de acogida
El Punto de Acogida es el espacio desde el que Cáritas escucha, orienta y acompaña a las personas que atraviesan situaciones de dificultad.
Un pequeño grupo de voluntariado, junto a la persona técnica, ofrece este servicio de forma semanal, garantizando una atención cercana, confidencial y adaptada a cada situación.
Espacio comunitario para compartir la vida
Del análisis de la realidad surge una preocupación común: la soledad, especialmente entre personas mayores, pero también entre mujeres migrantes, muchas de ellas en situación administrativa irregular y empleadas como internas en hogares del municipio.
El Espacio comunitario nace como respuesta a esta realidad. Un lugar abierto donde encontrarse, conocerse y generar vínculos. Un espacio que se cuida desde lo cotidiano: un café compartido, una conversación tranquila, un tiempo para escucharse.
A lo largo del tiempo, este espacio se ha consolidado como:
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Un lugar de encuentro y relación, que favorece la inclusión y la convivencia en el pueblo.
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Un espacio de información y reflexión, donde se abordan temas como extranjería, prestaciones sociales, vivienda o banca.
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Un ámbito para compartir culturas y experiencias de vida, a través de celebraciones, comidas, excursiones u oraciones por la paz.
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Un espacio abierto a todo el pueblo, sin distinción.
Acogida y comunidad, unidas
El Espacio comunitario y el Punto de acogida están profundamente conectados. Las situaciones personales que emergen en los encuentros comunitarios se trabajan de forma más individualizada en la Acogida, y desde la Acogida se invita a participar en la vida comunitaria.
Así, Cáritas teje una red de acompañamiento que combina atención personal y construcción de comunidad.

