Acción social

Atención en asentamientos de Huelva

Para mejorar las duras condiciones que sufren las personas que trabajan en el campo y viven en chabolas en infraviviendas.

Una visión rápida

  • Quién lo hace: Cáritas Huelva.
  • En qué consiste: atendemos a la población inmigrante que reside en los asentamientos chabolistas e infraviviendas de la zona del Condado Occidental (Moguer, Lucena del Puerto, Palos de la Frontera y Mazagón), en la zona de la costa (Lepe) o en otros municipios.
  • Quiénes participan: xx

Perfil de las personas que atendemos

Las personas que viven en asentamientos son un colectivo en grave riesgo de exclusión por las carencias que sufren, por las gravísimas condiciones de “alojamiento” y por la exclusión institucional a la que se ven abocados. 

El perfil de las personas que viven en los asentamientos es:

  • Personas subsaharianas: el perfil de estas personas suele corresponderse con el de jóvenes, en torno a 20 – 35 años, que se desplazan por las diferentes campañas agrícolas de la geografía española, que viajan solos o en pequeños grupos unidos por parentesco o por vínculos de paisanaje, con una frágil o inexistente red de apoyo social en la zona y que se encuentra con una ausencia de recursos de acogida.
  • Familias rumanas y portuguesas: las familias suelen caracterizarse por acudir en época de campaña, Se componen del matrimonio, las abuelas y los hijos. Las mujeres son las que suelen trabajar en la recolección de la fresa y de los frutos rojos y los hombres realizan tareas de recogida de chatarra o se quedan al cuidado de los menores, al igual que las abuelas.
  • Personas del Magreb: suelen ser hombres solos o con sus parejas, pero sin los hijos del núcleo familiar. La mayoría de ellos llevan trabajando durante varias campañas de forma consecutiva, disponen de jefes y de documentación administrativa en regla. Desde el pasado año vemos que este grupo aumenta con la llegada de chicos marroquíes que han salido de centros de menores al cumplir la mayoría de edad.
  • Mujeres: el perfil mayoritario es el de una mujer de nacionalidad nigeriana o de Guinea Ecuatorial. Las mujeres viven en chabolas de plásticos, palets y cartones. Se trata de mujeres documentadas en muchos casos y con especiales dificultades para la inserción socio-laboral por idioma, costumbres y falta de cualificación profesional. A pesar del carácter permanente de estos asentamientos, en los que la cifra no baja de las 800 personas; hay que señalar que en la campaña agrícola fresera pueden llegar a malvivir en estas condiciones más de dos millares de personas.
A pesar del carácter permanente de estos asentamientos, en los que la cifra no baja de las 800 personas; hay que señalar que en la campaña agrícola fresera pueden llegar a malvivir en estas condiciones más de 2.000 personas.

Por qué realizamos este proyecto

La presencia de inmigrantes en Huelva es desde hace unos años una constante en aquellos municipios en los que se ha concentrado un modelo de producción agrícola intensivo y de exportación que demanda una gran cantidad de mano de obra en un corto espacio de tiempo, si bien esta realidad inicial ha ido transformándose y el fenómeno migratorio es una realidad estable en la mayoría de los municipios de la provincia.

Ante esta nueva realidad muchos equipos ven desbordado el servicio de Atención Primaria, tanto cuantitativamente como cualitativamente por la naturaleza de las nuevas demandas (tramitación de permisos de residencia y trabajo, gestión de documentación sanitaria, orientación laboral…) que llegan a los despachos de las Cáritas.

La realidad de la inmigración en la provincia engloba dos situaciones o puntos de partida diferentes; por un lado está la realidad de todos aquellos inmigrantes que han ido recalando en estas zonas y que ya se encuentran residiendo junto con sus familias permanentemente en la zona; y por otro, la gran afluencia temporal de personas que vienen en busca de empleo durante los meses de la campaña agrícola de la fresa –de febrero a mayo aproximadamente- o de los cítricos, muchos de ellos sin un contrato previo y sin un alojamiento asegurado. Esto hace que tengan que vivir en asentamientos chabolistas.

Nuestra acción en los asentamientos

Las visitas a los asentamientos son la herramienta indispensable para detectar aquellas  realidades que necesitan de la ayuda de algún recurso especializado, sobre todo en cuestiones de salud.

Hay que tener presente que en la mayoría de las ocasiones estos asentamientos se encuentran alejados, a varios kilómetros del núcleo urbano más cercano. Durante la ejecución del proyecto se visitan la totalidad de los asentamientos chabolistas que se encuentran en las localidades de Palos de la Frontera, Mazagón, Moguer, Lucena del Puerto y Lepe.

Se han realizado un total de 144 visitas a los asentamientos chabolistas de inmigrantes.

La atención humanitaria ha sido necesaria sobre todo en los primeros meses de la campaña o en situaciones de especial dificultad para las personas que malviven en estos campamentos, como puede ser durante las olas de frío o como la desgracia de sufrir un incendio.

Esta ayuda humanitaria se ofrece o bien directamente en el asentamiento o en los recursos de desayuno e higiene que las parroquias de Mazagón y Moguer tienen en funcionamiento.

Desde el inicio del año se han realizado un total de 6.911 intervenciones a 1.039 beneficiarios concretándose en  las siguientes ayudas humanitarias: ayudas de alimentos, mantas y ropa de abrigo, calzado, medicamentos y farmacia.

La falta de recursos sociales de información al temporero y la misma falta de una red social de apoyo a estas personas hacen imprescindible el poder ofrecer este servicio. La metodología que seguimos se basa  en esperar que las personas que visitamos en el asentamiento, las que se acercan a los despachos parroquiales o las que acuden a los servicios de higiene demanden estos acompañamientos.

Con el acompañamiento social ofrecemos a las personas inmigrantes ayuda y cercanía en situaciones que requieran un conocimiento del lugar o en las que el idioma suponga una barrera.

Para estos acompañamientos se prioriza el voluntariado como acompañante y sólo se realiza por el técnico cuando se requiera un grado de conocimiento que el voluntario no tiene.

Las acciones de acompañamiento que se realizan con más frecuencia son: visitas médicas, gestiones sanitarias, tramitación de tarjetas sanitarias, cambios de residencia, acompañamientos a Guardia Civil, gestiones en oficina de extranjería, trámites en la seguridad social.

Esta es otra de las demandas que frecuentemente realizan las personas inmigrantes. Ante ellas se procede de dos formas: o bien se soluciona sobre la marcha, si se trata de temas que no requieran de la respuesta especializada de un abogado, como son solicitud de prestaciones sociales, gestiones sanitarias, información sobre su situación legal, recursos de la zona…. O se derivan al servicio jurídico si se trata de problemas más complejos.

Se trata de dos recursos muy utilizados por la población inmigrante de los asentamientos ubicados en  el municipio de Moguer y en la mancomunidad de Mazagón.

El centro de día San José abrió sus puertas coincidiendo con el inicio de la ejecución del proyecto y día tras día se va consolidando como el único recurso que encuentran los inmigrantes de los asentamientos de Moguer en el que darse una ducha, desayunar y poder lavar la ropa. Desde el inicio del año hasta la fecha actual han pasado por este centro 154 personas y se han dado 1.815 servicios de duchas y de desayunos.

El servicio de duchas de Mazagón es más modesto en cuanto a infraestructura, pero atiende a la misma población que el centro San José y se ha ido mejorando poco a poco en las sucesivas campañas. Desde el inicio del año  se han beneficiado de este recurso 113  personas ofreciéndose un total de  1.025 duchas y desayunos,

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