Apoyo a la alimentación en Osma-Soria: una ayuda que pone a las familias en el centro
En Osma-Soria transformamos la ayuda alimentaria para que las familias puedan elegir qué necesitan, dónde comprar y cómo organizar sus recursos.
Una respuesta que pone la elección y la autonomía de las familias en el centro
Una nueva forma de responder a una necesidad básica
El aumento del coste de la cesta básica ha hecho crecer las necesidades de muchas familias atendidas por Cáritas. Ante esta realidad, hemos evolucionado nuestra forma de apoyar el acceso a la alimentación, pasando progresivamente del reparto de alimentos en especie a un sistema basado en tarjetas monedero.
Este cambio responde a una idea fundamental: la alimentación es un derecho y la ayuda debe respetar la dignidad y la autonomía de cada persona. Por eso, las familias pueden utilizar la tarjeta para adquirir alimentos de primera necesidad y productos de higiene, adaptando sus compras a sus necesidades, circunstancias y preferencias.
Elegir también es recuperar autonomía
La tarjeta permite que cada familia decida qué productos necesita y dónde quiere comprarlos, ya sea en un supermercado o en una tienda de barrio. De esta manera, evitamos respuestas estandarizadas y ofrecemos una ayuda más personalizada, al tiempo que favorecemos la integración en la comunidad y el comercio local.
Además, el sistema contribuye a reducir posibles situaciones de estigmatización y permite que las familias gestionen directamente los recursos destinados a su alimentación, reforzando su responsabilidad y su capacidad para organizar la economía doméstica.
Una ayuda vinculada a un proceso
La tarjeta no se plantea como una respuesta aislada. Forma parte de un proceso de intervención social que comienza con el conocimiento de la situación de cada familia, continúa con el seguimiento y termina con la evaluación de los avances conseguidos.
Trabajamos de forma coordinada con las Cáritas parroquiales, los programas de empleo e infancia y otras entidades y servicios públicos para que la respuesta a las necesidades alimentarias pueda integrarse en un acompañamiento más amplio.
Una respuesta adaptada a cada familia
La ayuda se determina a partir de la situación económica y familiar de cada unidad, teniendo en cuenta sus ingresos, gastos y número de miembros. También se contemplan circunstancias específicas, como las familias monoparentales, la presencia de menores de tres años o situaciones de discapacidad o problemas graves de salud.
Actualmente, el proyecto contempla 895 personas de 382 familias, de las que 484 son mujeres y 411 hombres.
La transformación que buscamos
No se trata únicamente de facilitar alimentos. Se trata de que las familias puedan acceder a ellos con mayor libertad, dignidad y autonomía.

