En España, el desperdicio alimentario continúa siendo un reto estructural. Miles de toneladas de alimentos aptos para el consumo terminan cada año en la basura, mientras muchas personas tienen dificultades para acceder a una alimentación adecuada. Ante esta realidad, la Fundación El Sembrador, entidad de economía social vinculada a Cáritas Diocesana de Albacete, desarrolla en la provincia el Proyecto Maná, un modelo innovador que une sostenibilidad ambiental e inserción sociolaboral.
El Proyecto Maná es una iniciativa financiada por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) y liderada por Cáritas Española, que se implementa en Barcelona, Bilbao y Albacete. En la provincia, la ejecución corre a cargo de Fundación El Sembrador.
El proyecto tiene un doble objetivo:
En Albacete, el objetivo operativo es que al menos el 30% de los platos elaborados en el marco del proyecto incorporen alimentos recuperados, garantizando siempre la seguridad alimentaria y la trazabilidad.
El modelo de Maná no se limita a redistribuir alimentos. Se trata de un sistema estructurado que incluye:
De este modo, cada kilo recuperado reduce emisiones asociadas al desperdicio, evita el vertido y, al mismo tiempo, contribuye a crear empleo digno.
La reciente Ley 1/2025 de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario refuerza el papel de las entidades de economía social en la gestión de excedentes y establece un marco claro para la donación responsable de alimentos.
Para las empresas del sector agroalimentario, distribución, restauración colectiva o transformación, colaborar con el Proyecto Maná supone:
Fundación El Sembrador garantiza un sistema profesional de recogida, trazabilidad y gestión, adaptado a las necesidades operativas de cada empresa donante.
El Proyecto Maná se integra en el ecosistema de economía social que impulsa Fundación El Sembrador en la provincia, junto a otras iniciativas de inserción sociolaboral vinculadas a hostelería, comercio justo, gestión de residuo textil y agricultura regenerativa.
Este enfoque permite maximizar el impacto territorial: menos residuos, más oportunidades laborales y una red empresarial comprometida con el desarrollo sostenible local.
El Proyecto Maná está dirigido a empresas que generen excedentes alimentarios aptos para el consumo, como:
Las empresas interesadas en colaborar pueden solicitar una reunión informativa sin compromiso para analizar: