Cáritas y Fundación El Sembrador llaman a las empresas a sumarse al proyecto Maná y reducir el desperdicio alimentario
Esta iniciativa transforma excedentes alimentarios en productos elaborados aptos para el consumo, generando oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad.
Cada año, toneladas de alimentos aptos para el consumo terminan desechándose mientras un 13% de la población no tiene una dieta equilibrada. Ante esta realidad, Fundación El Sembrador, entidad de economía solidaria promovida por Cáritas Diocesana de Albacete, desarrolla desde hace meses el proyecto Maná, una iniciativa que combina el reaprovechamiento alimentario con la generación de oportunidades laborales.
El proyecto Maná, financiado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), es una iniciativa liderada por Cáritas Española para hacer frente al desperdicio alimentario. A través de esta iniciativa, se estandarizará el sistema de gestión del Programa de Aprovechamiento Alimentario de la empresa de inserción Formació i Treball, de Cáritas Barcelona, y se transferirá a Lapiko Catering, de Cáritas Bilbao, y la Fundación El Sembrador.
La iniciativa persigue un doble objetivo: recuperar excedentes alimentarios aptos para el consumo y crear empleo de inserción a través de itinerarios sociolaborales que permitan a las personas mejorar su empleabilidad y acceder a un trabajo digno.
En Albacete, el proyecto se ha marcado como meta que al menos el 30% de los platos elaborados incorporen alimentos recuperados, garantizando siempre la seguridad alimentaria, la trazabilidad y el cumplimiento de todos los requisitos sanitarios. En los meses de mayo y junio, este proyecto ha recogido ya 1.497 kilos de comida gracias al convenio de colaboración que tiene con una de las empresas alimenticias mas grandes del país.
Un modelo que convierte los excedentes en oportunidades
El proyecto Maná va más allá de la redistribución de alimentos. Se trata de un sistema organizado que contempla la recogida planificada de excedentes, su clasificación y control de calidad, la transformación en cocina profesional y la elaboración de platos destinados a colectividades y proyectos sociales. La Fundación El Sembrador ya cuenta con un local que está adecuando para funcionar como almacén y cocina central que dé servicio a los centros de trabajo de su línea de hostelería de inserción, en el que pretende emplear a unas 6 personas en su primera fase.
De este modo, cada alimento recuperado contribuye a reducir residuos y emisiones asociadas al desperdicio alimentario y, al mismo tiempo, ayuda a construir oportunidades laborales y de inclusión social.
Una oportunidad para las empresas
La reciente Ley 1/2025 de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario refuerza el papel de las entidades de economía social en la gestión responsable de excedentes y establece un marco favorable para la donación de alimentos.
En este contexto, Fundación El Sembrador hace un llamamiento a empresas del sector agroalimentario, distribución, o producción agrícola para que se sumen a esta iniciativa, donando excedentes regularmente o de forma puntual en campañas, cediendo maquinaria o equipamiento para trasformación, brindando colaboración logística o colaborando en cualquier otro ámbito relacionado con el proyecto.
Esta colaboración permite a las empresas cumplir con la normativa vigente, reducir costes asociados a la gestión de residuos, mejorar sus indicadores de sostenibilidad y desarrollar acciones concretas de responsabilidad social, al tiempo que contribuyen a generar empleo inclusivo en la provincia.
Cáritas y Fundación El Sembrador garantizan un sistema profesional de recogida, trazabilidad y gestión de los alimentos donados, adaptado a las necesidades operativas de cada empresa.
Economía solidaria para transformar el territorio
El proyecto Maná forma parte del ecosistema de economía social impulsado por Fundación El Sembrador, que incluye otras iniciativas de inserción vinculadas a la hostelería, el comercio justo, la gestión de residuo textil o la agricultura y el viverismo.
A través de este modelo, la entidad busca avanzar hacia un desarrollo más sostenible y justo, capaz de generar oportunidades para las personas y reducir el impacto ambiental de la actividad económica. Las empresas interesadas en colaborar pueden solicitar información para conocer los requisitos técnicos, las condiciones de recogida y los beneficios asociados a la donación de excedentes alimentarios.
El proyecto Maná es una muestra clara del impacto real de la economía social y solidaria: procesos que ponen a la persona en el centro y demuestran que otra economía es posible.



