Cerca de 370 personas voluntarias de Cáritas en Castilla-La Mancha se reúnen en Guadalajara en su IX Encuentro regional
Bajo el lema «¡Atrévete! Cambia tu vida», los asistentes abordaron los retos del voluntariado y compartieron experiencias con participantes de toda la región.
uadalajara acogió el pasado sábado, 24 de octubre, el IX Encuentro Regional de Voluntariado celebrado en el Colegio Diocesano Cardenal Cisneros de la capital. Bajo el lema «¡Atrévete! Cambia tu vida», la jornada se convirtió en un espacio dinámico de convivencia, encuentro y reflexión en torno al papel esencial del voluntariado en la acción social de la Iglesia.
El encuentro, en el que también participó una representación del voluntariado de Cáritas Diocesana de Albacete, apostó en esta edición por un formato más participativo, en el que las propias personas voluntarias asumieron un papel protagonista en la conducción y dinamización de las actividades.
La apertura institucional contó con las intervenciones de Rosa García, presidenta de Cáritas Regional de Castilla-La Mancha; Luis Ayala, presidente de Cáritas Española; y monseñor Julián Ruiz, obispo de Sigüenza-Guadalajara.
Rosa García destacó el carácter fraterno de esta cita y explicó que esta edición buscaba dar un paso más en la participación del voluntariado. «Este año hemos querido dar un giro al encuentro para que el protagonismo lo tengan las personas voluntarias. Es una jornada para compartir fe y misión, amistad y cariño, pero también para celebrar lo que somos y lo que hacemos», señaló. Asimismo, subrayó que la innovación, el protagonismo y la participación constituyen los tres ejes sobre los que se ha articulado la jornada.
Por su parte, el presidente de Cáritas Española, Luis Ayala, que participaba en uno de sus primeros actos institucionales al frente de la entidad, compartió su propia experiencia personal: «Ser voluntario de Cáritas es una de las mejores cosas que me ha pasado en la vida». Ayala recordó que el voluntariado constituye uno de los pilares fundamentales de la institución. «Sin vosotros sería imposible llevar a cabo la misión que nos encomienda la Iglesia», afirmó. En un contexto social marcado por las dificultades y el individualismo, destacó el valor transformador de este compromiso: «En estos tiempos tan complicados estáis construyendo algo distinto. Gracias a vosotros se hacen visibles los principios de Cáritas y el compromiso con la justicia social». Finalmente, agradeció a los participantes ser «el corazón de Cáritas y de la Iglesia».
El obispo de Sigüenza-Guadalajara, monseñor Julián Ruiz, puso el acento en la dimensión humana y cristiana del acompañamiento. «Como voluntarios de Cáritas os distinguís por vuestra atención al otro, una atención que sale del corazón. Escucháis el grito de las personas más frágiles», expresó.
Asimismo, recordó que la buena voluntad debe ir acompañada de formación, organización y responsabilidad. «El voluntariado requiere dedicación, esfuerzo, compromiso, tenacidad y paciencia. No se trata solo de hacer el bien, sino de hacer bien lo que se realiza», afirmó, destacando que las personas voluntarias son el primer rostro de Cáritas para quienes se acercan a la institución.
Un voluntariado protagonista y comprometido
A lo largo de la jornada, los participantes compartieron experiencias sobre los desafíos actuales del voluntariado, profundizando en la necesidad de seguir construyendo comunidades acogedoras, participativas y comprometidas con las personas que atraviesan situaciones de pobreza y exclusión social.
Posteriormente se desarrollaron diferentes talleres centrados en el acompañamiento, el cuidado de las personas voluntarias, la dimensión comunitaria. Paralelamente, se celebró un taller dirigido a sacerdotes sobre cómo acompañar mejor al voluntariado dentro de la comunidad cristiana, así como un espacio formativo dirigido a personas cercanas a Cáritas interesadas en profundizar en la identidad y misión de la entidad.
La jornada combinó los espacios de reflexión y aprendizaje con momentos de convivencia y celebración, recordando que el voluntariado también se construye desde las relaciones, el encuentro y la alegría de compartir un compromiso común.
Una Eucaristía para cerrar una jornada de encuentro y fraternidad
El IX Encuentro Regional de Voluntariado concluyó con una Eucaristía de acción de gracias presidida por el obispo de Sigüenza-Guadalajara, monseñor Julián Ruiz, acompañado por el obispo de Cuenca, monseñor José María Yangüas, y concelebrada por los sacerdotes asistentes, entre ellos el delegado episcopal de Cáritas Española, Luis Miguel Rojo, el delegado episcopal de Cáritas Diocesana, José Antonio Abellán.
Durante su homilía, monseñor Julián Ruiz agradeció la entrega cotidiana de las personas voluntarias y recordó que «los voluntarios sois expertos en hacer el bien, porque estamos llamados a querer bien, a amar al prójimo y a los más vulnerables».
Para Cáritas Diocesana de Albacete, la participación en esta cita regional supone también una oportunidad para fortalecer vínculos, compartir y renovar el compromiso de las personas voluntarias que, desde las parroquias, proyectos y programas de la entidad, hacen posible cada día su labor de acogida, acompañamiento y transformación social.




