Noticia23/07/2026

Cáritas Villarrobledo forma a 6 personas en actividades agrícolas

Desde el pasado mes de mayo participan en un proyecto que combina formación, sostenibilidad a través de un huerto urbano, participación ciudadana y voluntariado joven.

Hay huertos donde crecen tomates, pimientos o calabacines. Y hay otros donde, además, crecen oportunidades y nuevas formas de construir comunidad. Es el caso del huerto que Cáritas desarrolla en Villarrobledo dentro de los Proyectos de Integración Social. Es uno de los principales objetivos del taller prelaboral de operario de actividades agrícolas, en el que participan 6 personas, que desde el pasado mes de mayo se forman en este área. 

Las personas, acompañadas por un monitor especializado, aprenden las labores propias del cultivo de temporada mientras adquieren competencias y habilidades personales que fortalecen su autonomía y mejoran sus oportunidades de futuro. El huerto se convierte así en una herramienta educativa y de integración donde el aprendizaje se realiza desde la experiencia cotidiana.

Pero el proyecto va mucho más allá de la formación. A lo largo del verano, este espacio también se abre a la ciudadanía para acercar el mundo rural y la alimentación saludable a los más pequeños. Niños y niñas de las escuelas de verano de Villarrobledo, en colabopración con el Ayuntamiento de la localidad, participan en actividades donde descubren el origen de los alimentos, realizan pequeñas plantaciones y comparten un desayuno saludable con fruta recién recolectada del propio huerto.

Una de las principales novedades de esta edición ha sido la incorporación de un grupo de jóvenes voluntarios que colaboran en la preparación y dinamización de estas actividades educativas. Su participación supone un primer paso para seguir impulsando un equipo joven comprometido con la misión de Cáritas y con el cuidado de las personas y del entorno.

Este proyecto refleja el compromiso de Cáritas con una inclusión social que pone en el centro a la persona y que entiende la sostenibilidad ambiental como una dimensión inseparable del desarrollo humano. 

El proyecto es posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Villarrobledo, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y la cofinanciación del Fondo Social Europeo Plus (FSE+) 2021-2027.