Aprovechar mejor los alimentos también es generar oportunidades
Con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, el proyecto MANÁ reivindica una nueva mirada sobre los alimentos que quedan fuera del circuito comercial: todavía tienen valor y pueden convertirse en oportunidades para las personas y los territorios.
Cada 29 de septiembre se celebra el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, una jornada que invita a reflexionar sobre cómo producimos, distribuimos y consumimos los alimentos, pero también sobre todo aquello que podemos hacer para aprovecharlos mejor.
Un excedente no significa necesariamente que un alimento haya perdido su valor. Una producción mayor de la prevista, cambios en la demanda, cuestiones logísticas, proximidad de las fechas de consumo o determinados criterios comerciales pueden hacer que alimentos perfectamente aptos queden fuera de los canales habituales.
MANÁ – Alimentando el futuro trabaja para desarrollar y transferir un modelo profesional de aprovechamiento alimentario que permita recuperar estos alimentos e integrarlos de nuevo en actividades de restauración, catering, colectividades u otras líneas vinculadas a la alimentación.
El proceso va mucho más allá de recoger alimentos. Requiere organización, logística y coordinación entre equipos: valorar las donaciones, recogerlas, recibirlas, seleccionarlas, conservarlas adecuadamente, garantizar su trazabilidad y encontrar la mejor forma de incorporarlas a la actividad de cocina.
Porque aprovechar mejor no consiste en gestionar todo lo que llega, sino en tomar buenas decisiones para que cada alimento encuentre el destino más adecuado.
Alimentos, personas y territorio
MANÁ incorpora además una dimensión fundamental: el aprovechamiento alimentario puede convertirse en una fuente de actividad económica, aprendizaje y oportunidades de empleo para personas que afrontan mayores dificultades de acceso al mercado laboral.
Tareas relacionadas con la logística, el almacén, la recepción de alimentos, la cocina, la transformación o la distribución generan entornos profesionales en los que desarrollar competencias y experiencia laboral.
El proyecto se está desarrollando a partir de la experiencia de Formació i Treball en Barcelona y de su adaptación a nuevas realidades territoriales junto a Lapiko Catering en Bizkaia y Fundación El Sembrador en Albacete.
Tres territorios diferentes que comparten un mismo principio: no existe una única forma de aprovechar mejor los alimentos. El modelo debe adaptarse a las capacidades, necesidades y oportunidades de cada territorio.
El buen aprovechamiento también se saborea
Con motivo del 29 de septiembre, MANÁ quiere poner el foco en una idea sencilla: Nuestro ingrediente secreto: aprovechar mejor.
Porque detrás de un alimento bien aprovechado puede haber mucho más que una receta. Puede haber menos desperdicio, una cocina más eficiente, nuevas alianzas con empresas, oportunidades de aprendizaje y empleo y un mayor compromiso con el territorio.
Sobre MANÁ
MANÁ – Alimentando el futuro es un proyecto impulsado por Cáritas que busca consolidar, transferir y escalar un modelo de aprovechamiento alimentario vinculado a la economía social y a la inclusión sociolaboral.
El proyecto está financiado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) y se desarrolla en Barcelona, Bizkaia y Albacete.



