Análisis y reflexión • 25/09/2026

Una Feria comprometida

Cáritas Diocesana de Albacete cierra su presencia en la Feria agradeciendo la implicación de una sociedad que, un año más, ha convertido cada boleto, cada flor, cada visita y cada gesto de colaboración en oportunidades para seguir acompañando a quienes más lo necesitan.

Con la puerta de Hierros cerrada, Cáritas Diocesana de Albacete hace balance, pero sobre todo da las gracias. Han sido días intensos en los que la Tómbola, el Manto Solidario, Romero Comercio Justo y el Restaurante Escuela de Hostelería El Sembrador han vuelto a convertirse en espacios de encuentro con miles de personas.

Detrás de cada uno de ellos hay algo que va mucho más allá de las cifras, y es que ponen de manifiesto que hay una sociedad que participa, se implica y hace posible que Cáritas pueda seguir estando cerca de las personas que atraviesan mayores dificultades.

«Durante estos días hemos vuelto a sentir muy de cerca el cariño de Albacete. Cada persona que ha comprado un boleto, colocado una flor, compartido una comida, dedicado unas horas como voluntaria o simplemente se ha acercado a conocernos ha formado parte de Cáritas», señala la directora de Cáritas Diocesana de Albacete, Rosa García.

Una Tómbola que vuelve a ser de todos

Uno de los momentos más especiales de esta Feria llegaba cuando la Tómbola de Cáritas colgaba el cartel de “todo vendido” antes incluso del cierre de la Puerta de Hierros. Las 801.232 papeletas puestas a la venta se agotaron gracias a la respuesta de albaceteños, albaceteñas y visitantes.

Durante toda la Feria, miles de personas han pasado por este espacio del Paseo de la Feria que, edición tras edición, sigue siendo mucho más que un lugar donde probar suerte. La Tómbola se ha convertido de nuevo en un punto de encuentro entre generaciones, entidades, empresas, colectivos y personas voluntarias.

Una participación que no sería posible sin las cerca de 300 personas voluntarias que han cubierto los diferentes turnos, junto al equipo técnico y las 17 personas encargadas de su funcionamiento. A todas ellas se suma la colaboración de cerca de 130 empresas, además del respaldo de Globalcaja, Arcos, el Ayuntamiento de Albacete, la Diócesis y los medios de comunicación.

«La Tómbola no se entiende sin todas las manos que hay detrás. Personas muy diferentes que durante unos días comparten espacio, tiempo y un mismo compromiso», destaca Rosa García.

 

Un Manto tejido desde la participación

La solidaridad también volvió a llegar hasta la Catedral a través del Manto Solidario de la Virgen de los Llanos. Durante los días de Feria, cientos de personas pasaron por el camarín para colocar una flor y contribuir a completar una iniciativa que este año ha tenido un significado especialmente humano.

Las flores de papel que dieron forma al Manto fueron elaboradas por personas voluntarias que a lo largo de los últimos meses han estado por personas privadas de libertad del Centro Penitenciario de Albacete, algunas de las cuales pudieron participar también en la Eucaristía de la tradicional Misa Manchega en la que el Manto fue ofrecido a la patrona.

Su participación recuerda que construir comunidad significa también abrir espacios en los que todas las personas puedan aportar, participar y sentirse parte.

Gracias a las aportaciones recibidas, el Manto Solidario permitió recaudar 15.711 euros, que Cáritas destinará íntegramente a sus programas de acción social.

 

Distintas formas de encontrarnos

La presencia de Cáritas durante la Feria se ha extendido también a otros espacios. Romero Comercio Justo ha acercado una forma de consumo que pone en el centro a las personas productoras y el respeto al medio ambiente, mientras que el Restaurante Escuela de Hostelería El Sembrador ha vuelto a ser lugar de encuentro alrededor de una mesa que es también formación, empleo e inclusión.

Realidades diferentes que comparten una misma manera de entender la acción de Cáritas: generar oportunidades, favorecer la participación y construir una sociedad en la que nadie quede al margen.

Por eso, al terminar la Feria, el balance de Cáritas no puede medirse únicamente en boletos vendidos o en euros recaudados. Se mide también en tiempo compartido, compromiso, conversaciones, encuentros y personas dispuestas a sumar.

Cáritas Diocesana de Albacete quiere agradecer la implicación del voluntariado, empresas, entidades, instituciones, medios de comunicación y de todas las personas que durante estos días se han acercado a alguno de sus espacios.

La acción de Cáritas continúa ahora, como durante el resto del año, acompañando a personas y familias que encuentran dificultades para acceder a derechos y desarrollar una vida digna. Una tarea que necesita de muchas manos y del compromiso compartido de toda la sociedad. La propia Cáritas define esta suma de voluntades como una red de apoyos imprescindible para defender la dignidad, los derechos y la justicia social.

La Feria termina, pero todo lo compartido durante estos días permanece. Gracias, Albacete, por volver a caminar a nuestro lado.