Testamento solidario, otra forma de dejar huella
Cáritas Diocesana de Albacete recuerda que incluir a la entidad en un testamento permite prolongar el compromiso con las personas en situación de pobreza y exclusión.
Pensar en lo que ocurrirá cuando ya no estemos no siempre resulta sencillo. Sin embargo, hacer testamento es también una forma de cuidar, de ordenar nuestras ideas y de decidir, con serenidad y libertad, el destino de aquello que hemos construido a lo largo de nuestra vida.
Dentro de esas decisiones existe la posibilidad de prolongar nuestro compromiso a través de un testamento o legado solidario. Una opción que permite seguir ofreciendo apoyo y esperanza a otras personas.
Un compromiso que permanece
Frecuentemente nos preguntamos cómo asegurar que nuestros deseos se cumplan cuando ya no estemos, y la respuesta legal y humana se encuentra en el testamento, un procedimiento sencillo y útil que evita dificultades futuras a nuestros familiares, contando siempre con el asesoramiento personalizado de un notario.
La legislación protege en todo momento los derechos de los herederos forzosos y permite, dentro de los límites establecidos legalmente, decidir el destino de una parte del patrimonio. Es ahí donde puede tener cabida un legado solidario: un acto expreso recogido en el testamento mediante el que una persona decide dejar un bien concreto, un derecho o una cantidad determinada a una entidad social.
Otorgar testamento ante notario permite dejar constancia de nuestra voluntad y facilitar que esta pueda cumplirse cuando ya no estemos. En el caso de querer incluir a Cáritas, ya sea mediante un legado o como heredera o coheredera, es importante identificar correctamente a la entidad con su nombre, CIF y dirección para evitar cualquier posible equívoco.
Asimismo, es importante destacar que las herencias y legados hacia entidades no lucrativas están exentos del impuesto de sociedades y de sucesiones, lo que permite que los bienes y recursos recibidos puedan destinarse a la misión y a los proyectos de la entidad, de acuerdo con la voluntad expresada por la persona.
“Un legado solidario habla de cómo queremos que permanezcan nuestros valores cuando ya no estemos. Es una decisión profundamente personal, que debe tomarse con libertad y tranquilidad, pero que puede hacer posible que el compromiso con las personas más vulnerables continúe dando frutos muchos años después”, explica Antonio García, secretario general de Cáritas Diocesana de Albacete.
De una herencia a nuevas oportunidades
Los legados y herencias que recibe Cáritas contribuyen a sostener una acción social que va mucho más allá de la respuesta inmediata a una necesidad. Se transforman en acompañamiento, formación y empleo, apoyo a familias, oportunidades para niños, niñas y jóvenes, proyectos de economía social, cooperación internacional o respuesta ante situaciones de emergencia.
Un ejemplo lo encontramos en la Escuela de Hostelería de Cáritas Diocesana de Albacete, un proyecto que fue posible gracias a un legado a favor de la entidad. Hablar de este proyecto es hablar de formación, empleo, aprendizaje, oportunidades y futuro. Por sus instalaciones han pasado cientos de alumnos y alumnas que han podido mejorar su cualificación profesional y, en muchos casos, acceder a un empleo.
Otro ejemplo es el proyecto Corazón de Casa. Un legado solidario permitió a Cáritas poner en marcha este recurso residencial dirigido a jóvenes extutelados de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que, al alcanzar la mayoría de edad, salen del sistema de protección. En él, muchos jóvenes encuentran un hogar desde el que continuar su proceso hacia una vida autónoma, acompañados y con nuevas oportunidades de futuro.
Se trata de recursos que permiten acompañar procesos que, en muchas ocasiones, necesitan tiempo y estabilidad. La experiencia de Cáritas muestra que las situaciones de pobreza y exclusión son cada vez más complejas y requieren respuestas integrales y prolongadas. Por eso, detrás de un legado no hay únicamente un bien o una cantidad económica, hay posibilidades de futuro para personas que necesitan recuperar derechos, autonomía y oportunidades.
“Cuando alguien decide incluir a Cáritas en su testamento nos está confiando algo muy importante: una parte de su historia y de aquello que ha conseguido durante su vida”, señala García. “Nuestra responsabilidad es administrar ese gesto con rigor y transparencia y convertirlo en acompañamiento y oportunidades para las personas que más lo necesitan”.
Porque nuestro patrimonio cuenta parte de nuestra historia, pero también puede contribuir a escribir otras. Incluir a Cáritas en un testamento significa hacer que una parte de lo que hemos construido siga generando dignidad, derechos y oportunidades cuando nosotros ya no estemos.
Las personas interesadas en conocer esta posibilidad pueden solicitar información, de manera confidencial y sin compromiso, a Cáritas Diocesana de Albacete (plaza Los Molinos, 3) en el 967 22 26 00 o a través de secretariageneral@caritasalbacete.org.
“Donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón” (Mt 6,21).



