Acción social26/06/2026

Acompañar a las personas

El Programa de Atención Primara de Cáritas acompaña a personas y familias a recuperar su autonomía, afrontar las dificultades y volver a creer en el futuro.

Hay personas que llegan a Cáritas después de meses intentando sostener los cimientos de su vida. Familias que han agotado sus ahorros para pagar el alquiler, personas que tienen que elegir entre encender la calefacción o comprar determinados alimentos, madres y padres que no saben cómo afrontar los gastos del próximo mes, jóvenes que buscan una oportunidad laboral que nunca termina de llegar.

Detrás de cada historia hay una realidad distinta, pero todas tienen algo en común: la necesidad de encontrar un lugar donde ser escuchadas, comprendidas y acompañadas. Ese lugar es Cáritas.

El programa de Atención Primaria es la puerta de entrada para muchas personas. Es el espacio donde encuentran una primera respuesta a sus dificultades, pero también algo igual de importante: alguien que las mira a los ojos, que escucha su historia sin juzgar y que camina a su lado para buscar alternativas y abrir nuevas puertas. El porgrama cuenta con un equipo de trabajadoras sociales que desarrolla su labor en Albacete, Hellín, Caudete, La Roda, Villarrobledo, Tobarra y Almansa. Profesionales que, desde la cercanía y el compromiso, realizan una atención personalizada, valoran cada situación de manera integral, orientan sobre los recursos disponibles y diseñan, junto a cada persona, un itinerario de acompañamiento adaptado a sus necesidades. 

Este trabajo se complementa con la labor que realizan las Cáritas Parroquiales, corazón de la acogida de Cáritas, y presentes en todo el territorio. A través de ellas la ayuda llega allí donde más se necesita, ofreciendo una red de cercanía, escucha y acompañamiento.

La respuesta comienza, en ocasiones, ofreciendo un apoyo concreto, una ayuda para afrontar gastos urgentes, pagar suministros o comparar, a través de una tajerta mondero productos de primera necesidad. Pero la labor de Cáritas no termina ahí.

La situación de las personas es a veces tan compleja y tiene tantas áreas afectadas, que el trabajo de acompañamiento requiere de tiempo, de dar una respuesta coordinada con los Servicios Sociales y con otros programas, y de ofrecer una mirada integra, encaminada a que las personas puedan recuperar su autonomía y fortalecer sus capacidades.

Orientar, apoyar en trámites administrativos, acompañar procesos, fortalecer las relaciones familiares, favorecer la participación de las personas o conectar a las personas con otros recursos son algunas de las acciones que forman parte de este trabajo cotidiano.

Colaborar con Cáritas es hacer posible que una familia encuentre apoyo en un momento difícil, es sostener espacios de acogida y hacerlo teniendo presente la dignidad de cada persona.  

Tu también puedes colaborar y apoyar este programa.