12/07/2026

EUCARISTIA y CÁRITAS: «Las Esclavas» de Oviedo

Las Esclavas de Oviedo nos dejan, pero seguirán siempre presentes las ESCLAVAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

SICUT OCULI ANCILLAE…ITA OCULI NOSTRI AD DOMINUM DEUM NOSTRUM. Tras pasar la puerta principal de la calle Toreno entramos en la capilla y eso leemos arriba del todo sobre el altar y el Santísimo siempre expuesto:Como los ojos de LA ESCLAVA… así nuestros ojos están fijos en el Señor nuestro Dios(Sal 123,2). Desde el pasillo central vemos en los círculos-tondos los símbolos de la caridad fraterna que desde las catacumbas hasta nuestros días nos invitan “para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure” (Jn 15, 16): un pez y los cinco panes, la palmera con los dátiles; crismón con el alfa y la omega; los dos peces colgando del ancla de la esperanza; la paloma con los ramitos de olivo entrecruzados; el racimo de uvas.

Pero en Las Esclavas es muy importante “la puerta trasera”. Volteando el arco triunfal leemos DELICIAE  MEAE ESSE CUM FILIIS HOMINUM  (“Son mis delicias estar con los hijos de los hombres” Prv 8,31). El triunfo de la Eucaristía está en paso del “Amor de los Amores” a la delicia de la caridad con los “hijos de los hombres”.

Santa Rafaela, la fundadora, (1850-1925) era la séptima hija del médico y alcalde de Pedro Abad (Córdoba). Cuatro años mayor era su hermana Dolores (Hermana Pilar). Las dos hijas de aquella familia acomodada empiezan a atender a sus vecinos más necesitados. «Nos han servido mucho tiempo, ahora queremos servir». Ante la oposición de sus hermanos, salían ambas chicas de casa “por la puerta de atrás”.

Por las “puertas de atrás” de la Esclavas de Oviedo, calle González del Valle, estuvo el Secretariado Gitano, la Delegación de Emigración, el Colegio y el Kinder, la Residencia Universitaria, cuyas habitaciones ocupó en 2007 Caritas Diocesana para sus servicios diocesanos, hasta su traslado a la nueva sede (4.12.2023) y diversos grupos de oración y adoración.

Decir Eucaristía es dar gracias al Padre por su Hijo Jesús. Decir Caritas es decir ¡GRACIAS! a Dios y a  cuantos saben hacer delicias estando con los hijos de los hombres. Entresacamos algunos nombres entre las Esclavas de Oviedo, que han hecho Caritas en las parroquias de San José de Pumarín (María del Carmen Fidalgo) o San Juan el Real (Isabel García); como Coordinadora de Caritas Arciprestal de Oviedo (María Llano); en recepción y acogida (Presentación Álvarez, María Flor Delgado, Carmen Rodríguez, Inés Arteche; Toya y Pilar Fernández) y encarnando su específica “pedagogía del corazón” en el proyecto Alba (María Consuelo García y Ana María Barredo) y tantas otras siempre al servicio para Caritas. Las Esclavas de Oviedo nos dejan, pero seguirán siempre presentes las ESCLAVAS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, tal como las aprobó el papa León XII en 1887, el papa de la Rerum Novarum

Seguiremos viendo en el frontal de bronce del altar de la capilla a Santa Rafaela María del Sagrado Corazón, como una de las vírgenes prudentes de la parábola (Mt 25) y seguiremos diciendo ¡GRACIAS!