Noticia15/05/2026

Cáritas Aragón presenta su Informe de Economía Solidaria 2025

Zaragoza, 14 de mayo de 2026.- En un contexto de profunda transformación del mercado de trabajo, Cáritas logró mejorar en 2025 su tasa de inserción laboral entre las personas en situación de exclusión social. De las 2.960 personas que participaron en alguno de sus programas de empleo, la red de Cáritas en Aragón consiguió insertar al 26,18% (775 personas), lo que supone tres puntos porcentuales más que el año pasado.

Así lo recoge el Informe de Economía Solidaria de Cáritas Aragón 2025, que aglutina sus acciones de inserción laboral, economía social y Comercio Justo para demostrar que es posible un modelo económico que priorice el cuidado de la vida y de las personas.

En medio de un escenario marcado por el aumento de la inestabilidad y la precariedad las Cáritas aragonesas han logrado convertirse en una de las mayores promotoras de empresas de inserción de Aragón y un referente dentro de la economía social, contando actualmente con cinco empresas de inserción y un centro especial de empleo en sectores comprometidos con el medio ambiente, como el reciclaje textil, jardinería, recuperación de muebles, limpieza etc. que han proporcionado contratos de inserción a 166 personas en este último año.

El perfil de los participantes en los programas de empleo durante 2025 se mantiene similar a años anteriores, siendo la mayoría mujeres, mayores de 45 años y con estudios básicos. Pero detrás de estos perfiles, se dan multitud de situaciones aisladas y que hay que ir superando para lograr el objetivo de la inserción laboral. En muchas ocasiones, nos encontramos con personas que carecen de competencias digitales, presentan dificultades de aprendizaje, escasa experiencia laboral o problemas de conciliación familiar, además de graves carencias socioeconómicas y baja autoestima que les lleva a la desmotivación. Esta realidad requiere de una atención integral e individualizada, con metodologías que faciliten el aprendizaje y contribuyan a superar las dificultades que les alejan del mercado normalizado de trabajo.

 

Inversión récord

Durante el año 2025, las Cáritas aragonesas destinaron 6.085.690,98 euros a sus iniciativas de economía solidaria una cifra récord. De este total 2.133.584,77 euros fueron destinados a programas de empleo, que incluye orientación laboral, intermediación con empresas y formación y, 3.859.296,48 euros a economía social (empresas de inserción y centros especiales de empleo). La apuesta sostenida de Cáritas por modelos empresariales que equilibran crecimiento económico, cuidado del medio ambiente y bienestar social con programas de capacitación profesional y acceso al empleo.

En el Informe sobre Exclusión y Desarrollo Social en Aragón 2025, quedaba patente que el estancamiento de los salarios en términos reales, el precio de la vivienda y la precariedad laboral hacen que trabajar ya no garantice la inclusión social, viéndose afectados 66.100 hogares en los que viven 200.300 personas, que han de hacer frente a problemas de exclusión social derivados del empleo.

Apuesta por el Comercio Justo

Pobreza, condiciones de trabajo abusivas, precios muy por debajo de costes, salarios míseros, explotación infantil o deforestación son algunas de las problemáticas que se esconden detrás de productos tan cotidianos como el café, la ropa o los artículos de cuidado personal. Todos tienen en común la desigualdad en el reparto de beneficios a lo largo de su cadena: el cultivo de sus materias primas se realiza principalmente en países de América Latina, Asia o África, mientras que la mayor parte de su valor añadido e ingresos millonarios quedan en el Norte global repartidos entre unas pocas empresas multinacionales.

Ante ello, los productos de Comercio Justo garantizan el respeto a los derechos laborales y humanos, salarios y condiciones dignas, prohíben la explotación infantil, apuestan por la igualdad de género y son producidos respetando la tierra y el entorno natural. El café, el cacao, el azúcar, el té o la ropa son los productos más significativos de este modelo comercial que nació en los años 60 y hoy está presente en más de 70 países.

Cáritas, en todo Aragón impulsa de manera firme esta forma de comercio mediante sus cuatro tiendas abiertas al público y sus tres puntos de venta permanentes. En ellas no solo se ofrecen productos con valores, sino que se sensibiliza a la ciudadanía sobre el poder de cada elección de consumo. Además, Cáritas desarrolla acciones de sensibilización y comunicación siendo altavoz de miles de productores en todo el planeta. Para todo ello Cáritas invirtió en Aragón este año 2025 un total de 90.602,49 euros en sus diferentes proyectos de Comercio Justo.

El Informe de economía solidaria 2025 destaca la necesidad de poner en práctica una economía que priorice lo esencial y lidere un nuevo modelo económico centrado en las personas y el cuidado de la vida. La apuesta de Cáritas por el modelo de economía solidaria pasa por defender una economía que escuche y atienda las necesidades tanto de las personas trabajadoras y consumidoras como de las empresas. Una economía que cuide, que se ocupe de las personas y sus condiciones de trabajo, al tiempo que cuide el medio ambiente. Una economía que sume, porque es la economía del bien común y la cooperación, la que suma beneficios para las personas. Y una economía que cambie, que es transformadora tanto en lo personal, como en lo colectivo.

En palabras de Carlos Gómez Bahillo, presidente de la entidad aragonesa: Desde Cáritas, vamos a seguir apostando por la economía solidaria, no sólo como opción posible y deseable, si no como un modelo necesario para que todas las personas podamos tener un futuro. Es más necesaria que nunca una economía con valores, una economía que cuida, una economía que recupera su significado de administrar los recursos de la casa común, con justicia y equidad”.

En este contexto, Cáritas proporciona a las personas más vulnerables los recursos necesarios para mejorar su empleabilidad, de manera que puedan colocarse en igualdad de condiciones ante un mercado laboral cada vez más competitivo y con peores condiciones.

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