La historia de Lucelinda y Luis: “Llevamos a Cáritas en el Corazón”
Lucelinda y Luis son un matrimonio de origen colombiano, que salieron de Cali debido a las circunstancias políticas en su entorno, ya que en esa zona los paramilitares extorsionan a las familias que tienen algún negocio, como era su caso. Llegan en octubre de 2024 a un pueblo de Cuenca (Reíllo), donde intentan trabajar en una granja, pero no consiguen trabajo y llaman a la puerta de Cáritas...
Al quedarse sin recursos económicos y empiezan a buscar ayuda. Llaman a la puerta de Cáritas, donde la compañera Trini Valles les hace la primera acogida y valoración para derivarlos al Centro Residencial Primeras Oportunidades (un espacio de acogida a personas migrantes en situación administrativa irregular) donde comienzan su itinerario sociolaboral.
Lucelinda y Luis comienzan en el Centro con pequeñas actividades, sobre todo de manualidades, donde muestran una gran destreza realizando trabajos con madera y preparando coronas de adviento. También colaboran en distintas acciones de Cáritas y comenzamos a ver la situación administrativa irregular que tienen en esos momentos y cómo se puede revertir.
Hablamos con la abogada y nos dice que deben esperar los dos años para solicitar el arraigo sociolaboral. Esperan este año y al final su decisión es volver a Colombia para cuidar del padre de Lucelinda, que está enfermo.
Lucelinda Muñoz
La experiencia que he vivido en Cáritas, ha sido muy agradable, de mucha bendición. Cuando llegamos a España nos encontramos en una situación vulnerable y encontramos el apoyo, en cuanto a la acogida, la vivienda, la alimentación…
No solamente fue encontrar este apoyo logístico, sino que pudimos encontrar aquí una familia. Una familia que se ha preocupado por nosotros desde el comienzo y ahora que estamos finalizando esta etapa, aún siguen con las mismas atenciones, con las mismas ayudas, con la misma acogida…
Por eso, damos muchas gracias a Dios por haber encontrado a Cáritas en el momento que más lo necesitábamos. Ha sido una experiencia muy especial, el haber coincidido con personas como las que hay en esta casa, y la dedicación de todos los educadores y el desempeño en sus labores ha sido una bendición.
Nos llevamos un recuerdo muy especial de todos los momentos que hemos vivido aquí: los paseos, las actividades que se realizan, los talleres, el tiempo que sacaron para darnos a conocer en Cuenca, y la forma en que hemos podido ampliar nuestro círculo de amistades también ha sido a través de Cáritas.
Muchísimas gracias por todo este proceso, nos vamos con mucha gratitud y los llevamos en nuestros corazones.
Luis
El paso por Cáritas ha sido de gran ayuda y una bendición para nuestras vidas, desde el día que llegamos hasta el día de hoy. Hemos podido compartir experiencias con muchas personas que no esperábamos.
El trato, la convivencia, todo lo que hemos vivido aquí, ha sido muy bueno. Compartir nuestro tiempo con todas las personas que forman Cáritas y conocer a muchas personas de otros países ha sido una experiencia única. Poder entablar amistad con ellos e irnos adaptándonos a las costumbres y a todo lo que tiene que ver con España ha sido muy agradable.
Estamos muy agradecidos por la labor que Cáritas realiza, en cuando a ayudar a todas estas personas que tienen esos inconvenientes al haber emigrado de sus países y llegar aquí sin tener apoyo de nadie.
Cáritas Cuenca es una entidad que les puede brindar ese acompañamiento durante tanto tiempo, tener un lugar donde vivir, donde poder quedarnos, hacer actividades y recibir un buen trato…
Damos las gracias a Cáritas por el cuidado, por el apoyo y los llevamos en nuestros corazones y en nuestras mentes.
El papa León XIV nos recuerda que “las personas pobres no son distracción para la Iglesia, sino los hermanos y hermanas más amados”.



