Noticia30/01/2026

La «integración de cristal» en Galicia: casi la mitad de la población vive al borde de la exclusión

El IX Informe FOESSA, presentado ayer en Vigo por Cáritas Federadas de Galicia, revela una realidad social frágil: el 43,8% de los gallegos se encuentra en una situación de integración precaria, donde cualquier imprevisto puede empujarlos a la pobreza.

La sede de Afundación en Vigo acogió ayer la presentación de una radiografía cruda sobre la realidad social en nuestra comunidad. A pesar de la mejora en ciertos indicadores macroeconómicos, el IX Informe sobre exclusión y desarrollo social en Galicia advierte de un «doble desplazamiento»: mientras algunos salen de la exclusión, la base de la sociedad es cada vez más vulnerable.

Los datos de la fragilidad: El análisis de Thomas Ubrich

El técnico del Equipo de Estudios de Cáritas Española, Thomas Ubrich, presentó un análisis exhaustivo centrado en la pérdida de derechos. Destacó que, aunque la tasa de riesgo de pobreza se redujo, se incremento la carencia material severa: – Un 27% de la población no puede afrontar gastos imprevistos. 

  • El 17% no puede permitir mantener su vivienda con una temperatura adecuada. 
  • El 4% de las familias no puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días. 

Esta situación sitúa a un 43,8% de los gallegos en una situación de «integración precaria», un estado de vulnerabilidad donde cualquier crisis empuja al hogar a la exclusión. Además, alertó sobre la brecha en salud: 78.000 personas con problemas graves de salud no han sido atendidas por el sistema en el último año. 

Uno de los puntos más críticos señalados por Ubrich es el coste de la vida frente a los ingresos. Mientras que el precio del alquiler ha subido un 28% desde 2018, los salarios reales apenas han crecido un 0,7%. Esta asfixia económica provoca que el 26% de los hogares gallegos sufra indicadores de exclusión residencial.

 

Voces de la jornada: «Lo que falla es el sistema»

Tras la proyección del corto «Atrapados», el evento dio paso a mesas redondas donde técnicos y participantes de Cáritas pusieron rostro a las estadísticas:

«Trabajar debería garantizar la dignidad y no ser una prueba de resistencia. La integración no debería ser un privilegio», sentenció Jessika Obregón, ingeniera y participante de Cáritas Tui-Vigo.

En el ámbito de la vivienda, Ximena Sierra, psicóloga y también participante, recordó que «la vivienda es la base a partir de la cual puedes construir todo lo demás». En esta misma línea, Ricardo Alfaya (Cáritas Ourense) advirtió que sin un espacio digno e íntimo, es casi imposible mantener la salud mental o un empleo estable.

Por su parte, Ana Pardo (Provivienda) exigió que las administraciones locales implementen parques de vivienda social urgentes, subrayando que «los recursos tienen que adaptarse a las personas y no al revés».

Finalmente, Xosé Cuns(EAPN Galicia) y Soledad Rodríguez (Cáritas Santiago) coincidieron en que la exclusión no es una falta de capacidad individual, sino una falta de oportunidades dentro de un sistema que está fallando a los más vulnerables.

Cáritas Federadas de Galicia (que integra a las diócesis de Santiago, Tui-Vigo, Ourense, Lugo y Mondoñedo-Ferrol) cierra esta jornada con un llamamiento a la acción política para evitar que la fractura social en Galicia siga ensanchándose.