Noticia • 23/03/2026
Cáritas Tui-Vigo aprueba nuevos estatutos tras más de 20 años sin actualizar su marco normativo
El nuevo texto refuerza el papel del voluntariado y define a Cáritas Tui-Vigo como una estructura institucional más madura
Vigo, 23 de marzo de 2026. Cáritas Tui-Vigo ha aprobado el pasado viernes en la Asamblea Diocesana Extraordinaria sus nuevos estatutos, una actualización normativa que no se realizaba desde hace más de dos décadas y que refuerza la estructura institucional de la entidad.
Entre las novedades principales destaca la configuración del Consejo Diocesano como un verdadero órgano de gobierno, con funciones reforzadas de supervisión y evaluación institucional. Asimismo, el texto incorpora nuevas realidades territoriales como las unidades pastorales, adaptando la presencia de Cáritas Tui-Vigo a la organización actual de la diócesis.
El reto de la “integración precaria”
La aprobación de estos estatutos llega en un momento de especial complejidad social. El reciente informe FOESSA en Galicia advierte que un 43,8% de la población vive en condiciones de “integración precaria”, donde contar con un empleo ya no garantiza una vida digna debido al coste de la vivienda y la inestabilidad laboral.
Ante este escenario, los nuevos estatutos refuerzan el enfoque de derechos y la protección del voluntariado, núcleo fundamental de la institución, que contará con mayor seguridad jurídica y formación para desarrollar su misión en las parroquias.
Proyectos y horizonte para 2026
Con este paso, Cáritas Tui-Vigo reafirma su compromiso de transformar la realidad y denunciar las injusticias estructurales, apostando por la economía social a través de proyectos como la nueva empresa de inserción CEILGA y el fortalecimiento de la atención directa a los colectivos más vulnerables.
Entrevista | Alfonso Moreno, director de Cáritas Tui-Vigo
Alfonso Moreno, actual director de Cáritas Tui-Vigo, analiza en profundidad el alcance de estos cambios y los retos que afronta la institución:
2026 comienza con cambios importantes dentro de Cáritas. ¿Cuáles dirías que son los grandes retos para este año?
Continuaremos con lo previsto en el plan estratégico aprobado el año pasado, manteniendo y desarrollando nuestras áreas estratégicas: los participantes, las Cáritas parroquiales y el voluntariado, y los servicios generales. Uno de los grandes retos es el aumento de la “integración precaria” detectado en Galicia. Esto afecta a personas que, a pesar de tener un empleo, no logran desarrollar una vida con dignidad debido al alto coste de la vivienda y la precariedad laboral, lo que impide una integración plena.
Desde el análisis que realiza la Fundación FOESSA, se dibuja un escenario social complejo. ¿Cómo se traduce ese diagnóstico en programas y proyectos concretos aquí en la diócesis?
El informe sobre exclusión y desarrollo social en Galicia revela datos preocupantes: en torno al 43,8% de la población vive en condiciones precarias. No hablamos solo de exclusión, sino de una clase media que se está deteriorando. En Cáritas trabajamos con proyectos concretos en materia de empleo a través de nuestra agencia de colocación y cursos de formación, y en materia de vivienda con recursos residenciales de urgencia.
Se ha renovado el Consejo Diocesano. ¿Qué esperáis de esta nueva etapa?
Esta renovación es parte de nuestro plan estratégico y coincide con la aprobación de los nuevos estatutos. El Consejo Diocesano pasa a ser un verdadero órgano de gobierno con funciones de supervisión normativa, evaluación institucional, control de presupuestos y del código de conducta.
Habéis renovado los estatutos más de 20 años después. ¿Qué ha motivado esta actualización?
Los estatutos de 2006 no estaban alineados con el marco actual de Cáritas Española ni con el derecho canónico vigente o la legislación civil, como la Ley del Voluntariado de 2015. Necesitábamos redefinir el modo de ejercer la caridad organizada dentro de la Iglesia, entendiéndola no como una actividad pastoral más, sino
como una dimensión constitutiva que requiere organización, responsabilidad y profesionalización.
¿Qué dirías que cambia realmente con los nuevos estatutos?
Más que un cambio radical, es una adaptación que configura a Cáritas Tui-Vigo como una estructura estable y madura dentro de la Iglesia diocesana. Se concreta el papel del obispo, se refuerza la autoridad episcopal y se pasa de una regulación administrativa básica a un modelo económico-institucional más sólido y blindado normativamente.
Una de las novedades es la nueva línea de la empresa de inserción CEILGA, centrada en la destrucción documental. ¿Qué supone este paso?
CEILGA nació con el reciclaje textil y ahora, aprovechando nuestra autorización como gestores de residuos, nos expandimos a la recogida de papel y destrucción documental. Esto nos permite seguir impulsando la empresa y contratar a más personas; actualmente tenemos a unas 20 personas en proceso de integración, apoyadas por técnicos.
Alfonso, como pregunta de cierre, si tuvieras que resumir en una idea el horizonte de Cáritas Tui-Vigo para 2026, ¿cuál sería?
Nuestro horizonte es el servicio al más vulnerable. Aunque debemos profesionalizarnos, no podemos perder nuestra “alma evangélica” ni nuestra identidad como Iglesia. Estamos para atender a personas, transformar la realidad, denunciar injusticias y defender los derechos humanos. Con los nuevos estatutos no solo aprobamos un documento jurídico, sino que definimos cómo la Iglesia diocesana quiere vivir la caridad en los próximos años.



