Día Mundial de la Justicia Social: luchemos por una sociedad más justa y equitativa
Desde Cáritas Diocesana de Tui-Vigo queremos sumarnos hoy a la celebración del día mundial de la Justicia Social para hacer un llamamiento a la importancia de velar por este valor social fundamental e ir caminando hacia una sociedad más justa y equitativa.
Según el índice de Justicia Social de 2019 elaborado por la Fundación Bertelsmann, España ocupa el puesto 28 de la clasificación de los 41 países de la UE y la OCDE analizados.
Este estudio, que se elabora anualmente por la fundación alemana desde 2008, ha puesto de manifiesto que, “a pesar de que en España se han logrado algunos avances en los últimos años, la mejora del acceso al mercado laboral sigue siendo uno de los mayores retos” ya que nuestro país se sitúa en el penúltimo lugar de la lista.
Tal y como apuntaba el VII Informe Foessa publicado en 2019, el empleo precario es uno de los principales generadores de exclusión social:“La desigualdad en el mercado de trabajo está imponiendo el discurso de que el éxito final reside en la consideración del empleo como un privilegio y no como un derecho. Es, además, un privilegio con respecto a los demás”.
Así, y a pesar de que el mercado de trabajo sigue creciendo numéricamente en términos de personas ocupadas, el último informe Foessa refleja que ese aumento se debe a la incorporación, cada vez más, de trabajadores “atrapados” en condiciones de inseguridad: la tasa de precariedad se situaba un 25%durante la bonanza económica, pero alcanzó el 40% durante el periodo de crisis.
Sin embargo, cuando hablamos de desigualdad social hay que hablar desde 3 perspectivas diferentes, no sólo desde la desigualdad de recursos que provoca la precariedad laboral. No obstante, esta dimensión de los recursos disponibles, es esencial, ya que pone límites a las otras vertientes de la desigualdad: la desigualdad existencial, que se evidencia en el grado de reconocimiento de las diferencias que constituyen a los seres humanos y la desigualdad en la salud, en la esperanza de vida.
Es por eso, que hablar de una lucha por la justicia social, es hablar de una lucha por la integración frente a la explotación de los más vulnerables, por conseguir una España que abogue por modelos sociales justos y sostenibles basados en un mercado de trabajo inclusivo y sistemas de protección social adecuada.



