Nuestro día a día • 25/09/2026

La mujer gitana de Guadalajara, honrada por Cáritas por su esfuerzo, su historia y su compromiso

Gracias a la cofinanciación del FSE+ de la Unión Europea y la JCCM, Tejiendo Caminos ofrece talleres formativos para favorecer la inclusión social de este colectivo

Esta semana, desde el proyecto Tejiendo Caminos de Cáritas Diocesana de Sigüenza-Guadalajara hemos rendido un homenaje a las mujeres de etnia gitanas de Guadalajara, reconociendo su esfuerzo y dedicación para avanzar en su inclusión social, conocer sus raíces y construir nuevas oportunidades de futuro.

El encuentro, celebrado con motivo del cierre de las actividades desarrolladas en torno al Samudaripen, el genocidio sufrido por el pueblo gitano durante la Segunda Guerra Mundial, puso en el centro a las mujeres gitanas que, desde su realidad cotidiana, están dando pasos para conocer y reivindicar su historia al mismo tiempo que abren nuevos caminos para ellas y sus familias.

La jornada, dirigida por el responsable del proyecto, Arturo Mottola, contó con la presencia del delegado episcopal de Cáritas Española, Luis Miguel Rojo Septién así como de dos voluntarias de Cáritas, Clara y Michelle, que han acompañado a este colectivo a través de diferentes acciones y formaciones. Su labor ha permitido generar espacios de encuentro, aprendizaje y participación, favoreciendo que las propias mujeres puedan adquirir herramientas para desenvolverse con mayor autonomía y ampliar sus oportunidades.

Uno de los momentos más significativos del encuentro fue la entrega de los certificados del curso de manipulador de alimentos a una docena de mujeres gitanas. La obtención de esta acreditación supone mucho más que conseguir una formación: representa el resultado de su esfuerzo y constancia y una nueva herramienta para acercarse al mercado laboral.

La formación y el acceso al empleo constituyen una vía fundamental para avanzar en la autonomía personal y económica y, también, para contribuir a superar los prejuicios que todavía afectan a las mujeres gitanas. Cada certificado entregado simboliza así un paso adelante y una oportunidad para demostrar capacidades, adquirir experiencia y construir un proyecto de futuro.

El encuentro sirvió también para poner en valor el camino recorrido durante las actividades desarrolladas a lo largo del año en torno al conocimiento de la historia y la cultura del pueblo gitano. Hablar del Samudaripen significa recuperar una parte de la memoria que durante mucho tiempo permaneció invisibilizada y reconocer el derecho del pueblo gitano a conocer, preservar y transmitir su historia.

Desde Cáritas se ha querido que este proceso de conocimiento de la propia historia vaya acompañado de oportunidades en el presente. Por eso, iniciativas como las formaciones realizadas con las mujeres gitanas buscan combinar memoria, participación, capacitación y acceso a nuevas oportunidades, poniendo en valor sus capacidades y su protagonismo.

La jornada fue, en definitiva, un reconocimiento a las mujeres gitanas de Guadalajara y a su esfuerzo diario. A las que han decidido formarse, conocer su historia, participar y seguir avanzando. Mujeres que, con cada paso, contribuyen también a construir una sociedad más inclusiva y libre de prejuicios. Después de la entrega de los certificados, los presentes disfrutaron de una humilde merienda y un café elaborado al estilo tradicional gitano, por una de las participantes.

El proyecto Tejiendo Caminos es posible gracias a la implicación de Cáritas Diocesana y a la cofinanciación del FSE+ de la Unión Europea y la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha.