El cuento de los residentes de Betania triunfa en el Maratón de Cuentos
Lee el cuento que escribieron
Cada año, los residentes de Betania participan en el Maratón de Cuentos con un objetivo claro: aprovechar la creatividad para hacer hogar y disfrutar de un evento internacional tan importante en Guadalajara.
Este año, los residentes escribieron y contaron este cuento:
Hace más de un millón y medio de años, los primeros homínidos, descubrieron el fuego. Que tiene su origen, en la palabra “focus” del latín; de la cual podemos derivar “fogar”, y con el paso del tiempo, acabó siendo hogar. Gracias a la observación del fuego, los homínidos, aprovecharon sus brasas, para cocinar, protegerse, y calentarse.
En cada hoguera, hay cenizas. Todos tenemos nuestras cenizas del pasado, las malas, quedarán enterradas, para servirnos de apoyo y aprendizaje, y las buenas, nos harán resurgir como el ave Fénix.
Betania, es un hogar para personas en situación de vulnerabilidad, y hace de chispa para encender el fuego interior y las hogueras de estas personas. El equipo técnico, ayuda a todos a conseguir maravillosos logros personales.
Las adversidades climáticas, no dejan encender el fuego, como la vida; las malas decisiones, la precariedad, la burocracia y las recaídas, nos hacen reconstruirnos, una y otra vez.
Cada uno de nosotros, somos una hoguera; esa que para que siga ardiendo, necesita combustible. En algunos, puede ser el amor, y para otros fe y esperanza. Además, necesitamos la perseverancia como gasolina, para que el fuego no se apague, y sigua calentándonos. Parte de ese combustible, lo forma el equipo de Betania, que nos ayuda a superarnos y nos acompaña en lo que necesitemos, poniendo la dignidad por bandera.
Bajo las estrellas, llegaron ancianos y jóvenes, y todos juntos, soplamos los fuelles, porque a veces, una hoguera no da luz sola, o está por descubrirse, y solamente, necesita un empujón, como la motivación, multiplica las actuaciones y las acciones. Pues bien, esta es nuestra historia, todos formamos parte de una hoguera, y deseamos formar la nuestra propia.




