25/09/2026

Compartir, participar y disfrutar junto a nuestros mayores

La Residencia Juan Pablo II (Alovera) mantiene actividades que permiten una interacción de los mayores para mantenerles activos, motivados y felices.

En la residencia Juan Pablo II, cada actividad es también una oportunidad para compartir, relacionarnos y, sobre todo, disfrutar juntos. Durante estos días hemos vivido varias experiencias que nos han recordado la importancia de dedicar tiempo a las personas mayores y de encontrar, en cada momento, la manera de participar a nuestro propio ritmo.

El pasado 17 de septiembre, recibimos en la residencia la visita de nueve empleados de Trammell Crow Company, que quisieron compartir una jornada diferente junto a nuestros residentes. A lo largo de la mañana se organizaron diferentes actividades en las que mayores y trabajadores pudieron conocerse, conversar y disfrutar juntos.

Hubo juegos de motricidad con un pequeño componente competitivo, partidas de bingo y también paseos por los alrededores del centro. Más allá de las actividades propuestas, lo verdaderamente importante fue el encuentro: compartir una mañana, reír, conversar y descubrir que dedicar nuestro tiempo a los demás también es una forma de construir comunidad.

«A nuestro tiempo»

Unos días después, el 21 de septiembre, Día Mundial del Alzheimer, quisimos poner precisamente el tiempo en el centro de nuestra actividad. Bajo el lema «A nuestro tiempo», se planteó una propuesta destinada a recordar que cada persona tiene su propio ritmo y que acompañar también significa saber adaptarse a él.

La actividad fue grupal y cooperativa, utilizando globos y churros de piscina. El reto inicial era sencillo: conseguir que los globos no tocaran el suelo. Pero, poco a poco, el juego fue evolucionando. Al comprobar que el grupo podía seguir participando y que los nuevos desafíos despertaban entusiasmo, se fue aumentando la dificultad.

Y ahí estuvo precisamente el sentido de la actividad: no era el grupo el que tenía que adaptarse al reto, sino el reto el que se adaptaba al grupo.

A través del juego se trabajaron aspectos como el movimiento de los miembros superiores, la atención visual, la coordinación óculo-manual, el control de la fuerza y la dirección del movimiento, la anticipación y la interacción con los demás. Pero, por encima de todo, se creó un espacio para disfrutar juntos.

Porque no se trataba de quién conseguía hacerlo mejor o más rápido. Cada persona pudo aportar al objetivo común desde sus propias capacidades, demostrando que participar también significa encontrar nuestro lugar dentro del grupo.

La jornada terminó con una presentación y una reflexión conjunta sobre la enfermedad de Alzheimer. Las personas residentes compartieron de manera espontánea sus conocimientos y experiencias, hablando de una enfermedad especialmente dura, asociada a la pérdida de memoria y que requiere grandes dosis de paciencia y acompañamiento.

Algunos residentes quisieron compartir también recuerdos personales relacionados con familiares o cónyuges que padecieron Alzheimer. Momentos que hicieron que la conversación trascendiera la propia actividad y se convirtiera en un espacio para recordar, escuchar y acompañar.

Seguimos compartiendo

Y en la residencia ya tenemos la mirada puesta en las próximas actividades. Este sábado 26 de septiembre, participaremos en las Jornadas Solidarias de Alovera, donde contaremos con un puesto en la plaza del Ayuntamiento.

Además, durante estos días nuestros mayores comenzarán a preparar con mucha ilusión las actividades especiales con motivo del Día del Mayor, que celebraremos el próximo 1 de octubre.

Porque, al final, se trata de eso: de seguir compartiendo momentos, de encontrar nuevas formas de participar y de acompañarnos a nuestro tiempo.