Mons. Jesús Pulido Arriero visita el Centro Especial de Empleo La Tajuela de Cáritas
Destaca su labor de inserción laboral y compromiso social en la Diócesis de Coria-Cáceres
El Obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres, Mons. Jesús Pulido Arriero, ha visitado hoy las instalaciones del Centro Especial de Empleo La Tajuela en Montehermoso. El encuentro ha servido para poner en valor un modelo de economía social que prioriza la dignidad humana y la integración sociolaboral en el ámbito rural. La vista está dentro de su agenda de cercanía con las realidades sociales y laborales de la diócesis, enfatizando la necesidad de apoyar proyectos que combatan la despoblación y fomenten la esperanza en las zonas rurales.
Durante el recorrido, el prelado ha conocido los procesos de trabajo y ha mantenido un encuentro personal con el equipo de trabajo, compuesto en gran parte por personas con capacidades diversas, quienes han explicado cómo la lavandería funciona como un entorno profesional real donde las personas trabajadoras adquieren competencias clave para su integración en el mercado laboral.
El valor de la oportunidad: El testimonio de Beatriz
Un momento de cercanía de la visita ha sido la charla con Beatriz Pérez López, trabajadora de la lavandería. Beatriz ha compartido con el Obispo su experiencia personal sobre lo que significa tener un empleo estable en su propia comarca. “Para mí, trabajar en La Tajuela es mucho más que un sueldo; es sentirme útil y ver que puedo realizar un trabajo profesional como cualquier otra persona”, explicaba Beatriz durante la visita. “A veces la sociedad solo ve nuestras limitaciones, pero aquí el Obispo ha podido ver nuestras capacidades. Este puesto me ha dado la independencia que necesitaba, gracias a Cáritas Diocesana de Coria-Cáceres”.
Un modelo de economía humana, reconocimiento a la economía social
Mons. Pulido Arriero subrayó que “la solidaridad y el desarrollo económico no son opuestos”, elogiando el modelo de ‘La Tajuela’ como un ejemplo de cómo la empresa puede ser una herramienta de transformación social en la diócesis de Coria-Cáceres. Además, se mostró profundamente impresionado por el clima de compañerismo en las instalaciones, interesándose por sus procesos de formación y la importancia de contar con espacios que dignifiquen el trabajo humano. “La Iglesia debe estar presente donde se construye comunidad y se devuelve la esperanza a través del trabajo digno”, afirmó el Obispo. “Iniciativas como esta son las que mantienen vivos nuestros pueblos, demostrando que la inclusión no es solo un deseo, sino una realidad productiva y necesaria”.



