Cáritas reivindica el derecho a un hogar como espacio de pertenencia y comunidad en la campaña Nadie Sin Hogar 2026
La entidad está desarrollando diversas acciones de sensibilización en Cáceres para visibilizar la realidad de las personas sin hogar y promover una respuesta social basada en la dignidad, los derechos y la inclusión.
Cáritas Diocesana de Coria-Cáceres se suma a la campaña Nadie Sin Hogar 2026, que culmina con la celebración del Día de las Personas Sin Hogar el próximo 25 de octubre. Impulsada por Cáritas Española con la colaboración de FACIAM, la Xarxa d’Atenció a Persones Sense Llar y la plataforma Bestebi, esta edición propone el lema «Un hogar. Un lugar al que pertenecer».
El mensaje central de la campaña es que un hogar es mucho más que un sitio donde vivir: es un lugar al que pertenecer. Junto al acceso a una vivienda digna y adecuada, las personas necesitan seguridad, intimidad, relaciones de confianza y oportunidades de participación. La campaña invita a la sociedad a reconocer a las personas en situación de sinhogarismo desde su dignidad, sus capacidades y sus derechos.
Un hogar que permita recuperar estabilidad y autonomía
La campaña de 2026 completa un itinerario iniciado en 2024 con «Caminemos juntos» y continuado en 2025 con «Sin hogar, pero con sueños». Este año pone el acento en la comunidad, los vínculos y el sentido de pertenencia como dimensiones esenciales para afrontar la exclusión social y acompañar la recuperación personal.
La falta de hogar puede ir acompañada de soledad, rechazo y pérdida de apoyos. Recuperar un espacio propio y reconstruir relaciones permite descansar sin miedo, cuidar la salud y desarrollar proyectos de vida. El acompañamiento debe respetar las decisiones y los tiempos de cada persona, favorecer su autonomía y reconocer su protagonismo en el proceso.
Garantizar derechos y combatir los prejuicios
La guía de campaña señala el agravamiento de las dificultades de acceso a la vivienda, la precariedad laboral y el deterioro psicoemocional asociado a las situaciones de exclusión. También advierte de las barreras añadidas que encuentran las personas migrantes en situación administrativa irregular y del debilitamiento de las redes de apoyo.
Frente a esta realidad, Cáritas reclama políticas públicas que hagan efectivos los derechos a la vivienda, la salud, el empleo y la protección social, junto a respuestas coordinadas que permitan prevenir la pérdida del hogar y acompañar con continuidad a quienes viven situaciones de exclusión.
La campaña llama asimismo a romper estereotipos y combatir la aporofobia, el rechazo hacia las personas pobres. Conocer sus historias y escuchar sus voces ayuda a transformar una mirada social que, con frecuencia, reduce a las personas a su situación. Según recoge la guía, Cáritas acompañó en España a 44.475 personas en situación de sin hogar durante 2025.
Participar y aportar a la comunidad
Una comunidad acogedora genera espacios donde todas las personas puedan sentirse vistas, escuchadas y reconocidas. Las personas en situación de sinhogarismo tienen experiencias, conocimientos y capacidades que aportar. Su participación debe permitirles expresar sus intereses, proponer iniciativas y formar parte de las decisiones que les afectan.
La campaña invita a asociaciones vecinales, parroquias, entidades sociales y ciudadanía a abrir espacios de encuentro y convivencia. El manifiesto de esta edición ha sido escrito por personas en situación de sin hogar, cuya voz ocupa un lugar central en la defensa de sus derechos.
El acompañamiento de Cáritas Diocesana de Coria-Cáceres
El Programa de Personas sin Hogar de Cáritas Diocesana de Coria-Cáceres desarrolla una atención orientada al acceso a derechos, la recuperación personal y la autonomía. Parte de las capacidades de los participantes y promueve su implicación en sus propios procesos, mediante el acompañamiento social y educativo y el trabajo en red.
El programa cuenta con tres recursos diferenciados:
Centro de Emergencia Social. Recurso de baja exigencia que atiende necesidades básicas y ofrece alojamiento nocturno. Dispone de 13 plazas, 9 para hombres y 4 para mujeres, con horario de 21:00 a 10:00.
Centro Vida. Centro de acogida con 16 plazas que desarrolla un acompañamiento integral. Además del alojamiento y la atención a necesidades básicas, trabaja la recuperación personal, el acceso a derechos y el desarrollo de la autonomía.
Pisos de Vida Autónoma. Tres viviendas de tres plazas cada una que ofrecen una alternativa de alojamiento vinculada a itinerarios de acompañamiento social y educativo. Los participantes avanzan en la gestión de su vida cotidiana, la autonomía y el desarrollo de sus proyectos personales.
Datos locales de referencia de 2026
A 15 de octubre de 2026 el programa había atendido a 159 personas, un 79 % de ellas hombres. El Centro de Emergencia Social había atendido a 117 personas, 93 hombres y 24 mujeres; el Centro Vida, a 94 personas, 78 hombres y 16 mujeres; y los Pisos de Vida Autónoma, a 22 personas, todas ellas hombres.
Estos datos suponen un incremento del 6,7 % del total de atenciones con respecto al 2025. Por recursos, el incremento ha sido:
- Centro de Emergencia Social; un aumento del 18,2% de personas atendidas con un 46% de objetivos conseguidos.
- Centro Vida; un aumento del 42,4% y un 36% de personas que logran sus objetivos
- Pisos de Vida Autónoma un aumento del 29% con un 49% de inserciones.
La franja de edad mayoritaria se situaba entre los 36 y los 64 años. La nota de referencia también recogía un 56 % de personas en desempleo, un 10 % con algún tipo de enfermedad mental y un 22 % que había sufrido o sufría algún tipo de adicción. Estos datos muestran la necesidad de respuestas adaptadas que conecten vivienda, salud, protección social y oportunidades de empleo.
La perspectiva de género aplicada facilita el acceso de las mujeres a los recursos
Las mujeres representan aproximadamente el 21 % de las personas atendidas en el conjunto del programa en 2026: alrededor de una de cada cinco. Este porcentaje adquiere especial relevancia en unos recursos dirigidos a personas en situación de sinhogarismo cuyo perfil de atención ha sido históricamente mayoritariamente masculino. Su presencia pone de relieve la importancia de desarrollar respuestas que faciliten el acceso de las mujeres y se adapten a sus necesidades.
Una responsabilidad compartida
En este contexto Cáritas Diocesana de Coria-Cáceres invita a la ciudadanía, a título personal, a comprometerse y contribuir a la mejora de la calidad de vida de las personas en situación de exclusión o sin hogar, a intentar ponerse en el lugar del otro, o a preguntarse por la realidad que están viviendo las personas más vulnerables y a participar en los actos de sensibilización que se están desarrollando:
- Jueves, 29 de octubre, el Círculo de Silencio en la plaza de San Juan a las 20.00 h, en esta ocasión dedicado a las Personas Sin Hogar.
La campaña recuerda que todas las personas necesitamos un lugar donde vivir con seguridad y una comunidad de la que sentirnos parte. Hacer posible que nadie quede sin hogar requiere políticas públicas, acompañamiento y compromiso comunitario sostenido.
Un hogar es mucho más que un sitio donde vivir. Es un lugar al que pertenecer.



