Tiscar Espigares reflexiona sobre la importancia de poner a los pobres en el corazón de la vida de la Iglesia
La ponente, responsable de la comunidad de Sant’Egidio y autora de Corintios XIII, ha presentado esta tarde su ponencia “Una Iglesia amiga de los pobres” como uno de los grandes legados del Papa Francisco.
Cáritas Diocesana ha celebrado hoy la segunda jornada de su décimo séptima edición de la Semana de la Pobreza y Exclusión. Carlos Sancho, secretario general de Cáritas Diocesana, junto a Mila Díaz García, coordinadora general de la entidad, han presentado a la ponente de la tarde, Tíscar Espigares Pinilla.
En su intervención ha profundizado en el título de su ponencia, “Una Iglesia amiga de los pobres”, como “uno de los principales legados del Papa Francisco y un hilo conductor de lo que ha sido su pontificado, ya que él ha querido que la Iglesia viva este deseo que ya se hizo presente en el Concilio Vaticano II”. Ante este planteamiento, Tíscar ha insistido en este concepto ya que “el pontífice ha hecho realidad este modelo de ayudar a la Iglesia a estar cerca de los pobres porque no pueden ser solo personas a las que se les ayuda, a las que se les asiste, no son los clientes ni los usuarios, los pobres están en el corazón de la vida de la Iglesia y hay que reconocer en su presencia la del Señor, de Cristo Jesús”.
A continuación, ha explicado que, al poner a las personas en situación de pobreza en el centro de la vida eclesial, “esto nos ayuda a vivir el Evangelio porque no solo es justicia social, es un tema de que creemos en la resurrección del Señor, creemos que la muerte no tiene la última palabra, creemos que cualquier situación de dolor, de muerte, de oscuridad puede ser iluminada con el amor de Dios”.
Mañana, miércoles 26 de marzo, cerrará este ciclo Emiliano Fernández Rueda, profesor en los Institutos Teológicos de Asidonia-Jerez, con su ponencia sobre “El amor cristiano”.



