Cooperación

Reducir la desnutrición infantil en Guatemala

Cultivos adaptados al cambio climático, acceso al agua y adecuación de las viviendas contribuyen a aumentar la salud y la nutrición.

Una visión rápida del proyecto

  • Quién lo hace: Cáritas Guatemala.
  • Quién lo financia: Cáritas Española y AECID (2.500.000€) mediante convenio.
  • Qué persigue el proyecto: reducir la desnutrición infantil.
  • En qué consiste: mejora de la producción de huertos, fomento de hábitos saludables y formación en cuidado de los hijos.
  • A quién va dirigido: 1.081 familias con niñas y niños menores de 5 años, madres, embarazadas y lactantes, en 22 comunidades de los municipios de Sololá, San José Chacayá, San Juan Ostuncalco y San Martín Sacatepéquez.

 

Los efectos que una dieta deficiente tiene en el desarrollo cognitivo de una persona son irreversibles. Por ello es clave trabajar en lo que se denomina “la ventana de los mil días”, es decir, la etapa en que el ser humano realiza el mayor desarrollo físico e intelectual, que va desde el embarazo hasta los 2 años. Es en estos primeros 1.000 días de vida en los que el sistema neuronal se desarrolla con mayor velocidad y por consiguiente cualquier deficiencia nutricional en este periodo afecta al desarrollo de habilidades tan esenciales como el lenguaje, la psicomotricidad o nuestra memoria y capacidad de aprendizaje.

  • Acompañamos a las familias, y de manera especial las madres, para que día a día mejoren la nutrición y salud de sus hijos, creando así un entorno favorable para el desarrollo.
  • Desde que el proyecto lleva funcionando las familias han mejorado su ingesta diaria de nutrientes gracias a la incorporación de nuevas prácticas y al aumento y mejora de la producción de  alimentos.
  • Conseguimos reducir enfermedades como las diarreas y afecciones respiratorias, que inciden directamente en el crecimiento de los niños.
  • En todo este proceso, el agua, tanto para consumo como para higiene y salud, ha jugado un papel fundamental. Las familias, que anteriormente no disponían de agua potable ni sistema de saneamiento, cuentan ahora con eco-filtros para el consumo, sistema de tratamiento para aguas grises -provenientes de uso doméstico- y conocimientos sobre higiene personal y del hogar.

Objetivos

  • Mejorar la alimentación y nutrición de niños y niñas menores de 5 años y mujeres embarazadas, lactantes y en edad fértil desde la responsabilidad compartida, con una producción agropecuaria de alto valor nutricional, pertinencia cultural y respetuosa con el medio ambiente.
  • Reducir la incidencia de enfermedades respiratorias y diarreas fomentando un ambiente y hábitos saludables.
  • Fortalecer la institucionalidad comunitaria y municipal en materia de Seguridad Alimentaria y Nutricional.
  • Acompañar a las familias para garantizar una producción suficiente para el autoconsumo y la generación de ingresos.
 

Actividades que se realizan:

Asesoramiento técnico para la mejorar las actividades productivas.

Talleres sobre buenas prácticas agroecológicas, educación nutricional y clases de cocina.

Formación sobre higiene personal y del hogar, reciclaje, prevención de enfermedades infecciosas, etc.

Mejora de elementos de las viviendas como letrinas, cocinas, techos y suelos para un entorno saludable.

  • Asesoramiento técnico para la mejorar las actividades productivas.
  • Talleres sobre buenas prácticas agroecológicas, educación nutricional y clases de cocina que permitirían a las familias ir introduciendo en la dieta familiar los nuevos alimentos producidos.
  • Formación sobre higiene personal y del hogar, reciclaje, prevención de enfermedades infecciosas, etc.
  • Mejora de elementos de las viviendas como letrinas, cocinas, techos y suelos para un entorno saludable.

Monitorización

Aplicación móvil desarrollada por Cáritas para la monitorización

En el marco de este convenio AECID, Cáritas ha desarrollado un sistema innovador de monitoreo que nos permite:

  • Personalizar la intervención en base a la realidad de cada familia.
  • Tomar decisiones de forma ágil.
  • Establecer correlaciones entre las distintas variables.
  • Concienciar a las familias sobre la realidad de la desnutrición infantil, sus causas y consecuencias.
  • Incidir en los titulares de obligaciones para el desarrollo de políticas públicas efectivas.
  • Compartir información y articularnos con otros actores.

Resultados

Alimentación y nutrición
  • Recuperación de técnicas y semillas ancestrales con mayor resistencia al cambio climático y con un alto valor nutricional.
  • Elaboración de un recetario familiar y formación práctica en nuevas recetas más nutritivas que incorporan productos obtenidos de los huertos.
  • Aumento de la tasa de lactancia materna exclusiva en los 6 primeros meses de vida del bebé, hasta lograr un 90%.
  • Aumento del número de menores que alcanza la ingesta diaria necesaria de energía, proteína, hierro, vitamina B12 y calcio.
  • Aplicación de buenas prácticas como el escalonamiento de cultivos, el manejo integrado de plagas o la conservación de suelos.
  • Implementación de algunas iniciativas comunitarias de generación de ingresos (producción de tilapias, zanahorias, tomates y patatas).
  • Creación de 48 escuelas de campo.
Salud y vivienda
  • Reducción del número de veces que los menores enferman debido a infecciones respiratorias y diarreas.
  • Implementación de eco-filtros de agua en todos los hogares.
  • Instalación de letrinas y cocinas mejoradas en un 30% de las familias.
  • Incorporación de prácticas para la estimulación infantil por parte de padres y madres.
  • Aumento del número de menores que llevan al día el calendario de vacunación y de mujeres embarazas que asisten a los controles prenatales.
  • Dotación a las 22 comunidades de un botiquín de emergencia para los casos de desnutrición aguda.
  • Construcción y/o mejora de 165 viviendas para familias sin recursos.