Noticia28 Abril 2019

Cáritas Diocesana de Albacete atiende durante 2018 a más de 1.900 personas desde el Programa de Empleo y Formación

En el Día Internacional del Trabajo Cáritas apuesta por un modelo de economía que ponga en el centro a la persona.

De nuevo, y ante el 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, Cáritas Diocesana de Albacete pone de relieve la urgente necesidad de poner fin a la lacra de la precariedad laboral que caracteriza el actual sistema de relaciones laborales y que lesiona el derecho de las personas trabajadoras y de sus familias.  En este sentido afirma que no se puede olvidar que el trabajo, y más concretamente el “trabajo decente”, forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y que es un elemento imprescindible para la justicia social y la cohesión de toda la humanidad.

Cáritas Diocesana de Albacete reivindica que el trabajo es esencial en la vida de las personas porque ayuda a construir humanidad. A través de él potenciamos, desarrollamos y expandimos nuestras capacidades y cualidades, y por ello hay que recordar, tal y como decía Juan Pablo II en Laborem Exercens, 6, que el trabajo está en función de la persona y no la persona en función del trabajo. Por ello, el compromiso con la inserción social a través del acceso al empleo digno de las personas vulnerables es uno de los ejes de Cáritas en la lucha contra la pobreza y la exclusión social.

Cáritas apuesta por un modelo de economía solidaria que pone en el centro a la persona y que, se traduce en la actividad que lleva a cabo diariamente en el ámbito de la inserción laboral y las empresas de inserción. Dentro del programa de Empleo y Formación se diseñan diferentes líneas de acción, en función de las necesidades de cada persona, que van desde la acogida hasta la inclusión social, la autonomía persona y la participación social.

Durante el año 2018, Cáritas Diocesana de Albacete ha trabajado con 1.917 personas, desde los diferentes servicios: Orientación Laboral, Formación para el empleo, Agencia de Colocación y Fundación “El Sembrador” (con sus empresas de inserción), pudiendo hablar de 110 personas insertadas (22 de ellas en contratos de inserción). Es desde esta perspectiva donde Cáritas renueva su compromiso por el acceso al empleo de las personas más desfavorecidas, desde la esperanza y responsabilidad, pues el trabajo es el elemento fundamental de inserción.

Un año más, Cáritas Diocesana de Albacete lanza a la sociedad, a los medios de comunicación y a las Administraciones Públicas una llamada a la responsabilidad y a la corresponsabilidad para devolver la esperanza a todas las personas que están sufriendo el desempleo de una manera tan brutal en sus propias vidas y las de sus familias. El Compromiso de todos, mejora el mundo.