Cáritas. 3 de agosto de 2012.- Durante el primer semestre de
2012 un total de 95 nuevos voluntarios se han incorporado a diversos equipos
parroquiales de trabajo de Cáritas Diocesana de Ciudad Real.
El compromiso de todas estas personas a favor de los más
desfavorecidos ha sido fruto de la campaña de voluntariado que, bajo el lema "Vidas voluntarias que cambian el mundo, ¡Atrévete!", Cáritas Ciudad Real viene
desarrollando desde el año 2011 con el objetivo de invitar a todas las personas
a dedicar parte de su tiempo libre en actividades de ayuda que mejoren la
calidad de vida de aquellos que se encuentran en situación de precariedad o
exclusión social.
En los últimos meses, estos nuevos 95 voluntarios han
participado en alguno de los siete Cursos Básicos de Voluntariado que se han impartido
en lo que va de año, lo que les ha dotado de la formación necesaria para poder
desempeñar su labor en los equipos de las Cáritas Parroquiales de Moral de
Calatrava, Ciudad Real, Argamasilla de Alba, Alcázar de San Juan, Membrilla,
Valdepeñas y Puertollano.
Estos cursos básicos, divididos en nueve bloques temáticos,
han permitido que los futuros voluntarios, que se van a ir incorporando poco a
poco a diversas tareas en Cáritas, se formen sobre temas como la identidad y
valores de la institución, los programas y proyectos que se desarrollan, la
metodología específica de trabajo y el modelo de acción social de Cáritas, el
acercamiento a las personas en situación de pobreza con calidad y calidez, la
importancia del trabajo en equipo y la espiritualidad en la tarea como
voluntario, entre otros.
El voluntariado de
Cáritas sigue comprometido en verano
Aunque con la llegada de periodo estival, los voluntarios
también descansan, Cáritas Ciudad Real organiza adecuadamente los programas y
servicios para que no queden desatendidos, especialmente los que van dirigidos
a atender las situaciones de mayor urgencia y necesidad.
Es lo que sucede, precisamente en pleno verano, con la
activación de los dispositivos de atención a trabajadores temporeros que ponen
en marcha muchas de las Cáritas de la provincia y que necesitan de una dedicación
añadida. Otro tanto sucede con el desarrollo del campamento de verano para
menores en el Campo de Montiel o con los centros de atención a personas sin
hogar y a personas con problemas de drogadicción, que tampoco detienen su
actividad, ya que el trabajo y el proceso que se sigue con las personas
acogidas en los mismos no puede verse interrumpido por la llegada del verano ni
porque sea festivo.