Cáritas. 30 de mayo de 2012.- Del 16 al 18 de mayo de 2012, las
Cáritas del sur y del norte del Mediterráneo se reunieron en la Conferencia
anual MigraMed, que tuvo lugar en la ciudad italiana de Cagliari, para tratar
temas de actualidad que afectan dramáticamente a las vidas de los migrantes.
Todas las organizaciones de Cáritas representadas en la
Conferencia –entre ellas Cáritas Española-- manifestaron su gran preocupación
en relación con las políticas de la UE puesto que se centran principalmente en
la devolución, externalización, control de fronteras y la criminalización de
las personas migrantes, y no en el cumplimiento de los derechos humanos y en el
bienestar de los necesitados. Estas políticas restrictivas de la UE fuerzan a
las personas a realizar viajes peligrosos en el que arriesgan sus vidas,
generan y potencian la migración irregular y fracasan a la hora de salvaguardar
los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas.
Cáritas insta a la UE a que se abstenga de potenciar la
migración irregular, a que vele por los derechos humanos y la dignidad de todas
las personas y que posibilite medios legales en relación a la movilidad humana
con políticas migratorias realistas.
El hecho
migratorio, oportunidad y reto
El hecho migratorio es tanto una oportunidad como un reto,
un complejo fenómeno que repercute en los países de origen, de tránsito y de
destino, pero sobre todo a las propias personas migrantes. La Doctrina Social
de la Iglesia ampara el derecho a buscar una vida mejor y en paz en un lugar
diferente al de origen, así como el derecho a gozar de condiciones de vida
decentes en el mismo. Además, tanto el Derecho Internacional como el Derecho de
la Unión Europea reconocen el derecho a salir de cualquier país, incluido el
propio, y volver al mismo; así como el derecho a solicitar asilo, el derecho al
asilo y el principio de no devolución.
Resulta inadmisible que en nuestro mundo de abundancia aún
hoy seamos testigos de personas que arriesgan y pierden sus vidas al cruzar el
Estrecho para llegar a Europa. Durante el viaje, las personas migrantes se
enfrentan a diversos tipos de abuso, explotación y tráfico de personas. Las
enormes operaciones de control fronterizo de la UE fuerzan a las personas a
encontrar rutas alternativas a través de la actividad de contrabandistas y
traficantes. Asimismo, las políticas de externalización de la UE colocan en una
situación de especial responsabilidad a los países fronterizos con terceros
Estados. Países que tradicionalmente han sido territorios de tránsito,
principalmente del norte de África, han pasado a ser países de destino
involuntariamente, lo que además acaba provocando que los derechos de los
migrantes sean violados allí.
Por otro lado, Cáritas condena también la criminalización
del hecho migratorio llevada a cabo por los Estados Miembros de la Unión.
Frecuentemente, los migrantes son detenidos sin haberse efectuado un examen de
proporcionalidad para cada detención. Cáritas cree firmemente que la detención
debe ser empleada exclusivamente como última ratio en casos excepcionales,
dando preferencia a otras medidas alternativas.
La política de la UE se centra básicamente en el retorno de
los migrantes que no es una solución humana ni sostenible. Desde la experiencia
de miles de agentes de Cáritas, consideramos firmemente que el retorno no es
una herramienta de gestión del fenómeno migratorio.
Por todo ello, las organizaciones de Cáritas en el
Mediterráneo y Cáritas Europa exigen a la UE que:
1. Se abstenga
de potenciar la creación estructural de migrantes irregulares, a que vele por
los derechos humanos y la dignidad de todas las personas y que posibilite
medios legales para la gestión de la migración y de políticas migratorias
realistas.
2. Se abstenga
de detener a migrantes y solicitantes de asilo. La detención debe ser empleada
exclusivamente como última ratio en casos excepcionales, de tal forma que se dé
preferencia a otras medidas alternativas a la detención.
3. Vele porque
los fondos no se destinen principalmente a la gestión de devolución de
migrantes y de fronteras dentro del Marco Financiero Multianual 2014-2020.
4. Promueva
entre los Estados Miembros su compromiso en relación con el reasentamiento de
los refugiados con el apoyo del programa conjunto de la Unión en materia de
Reasentamiento.